A seis años de la tragedia de Utopía

A seis años de la tragedia de Utopía
El 20 de Julio se cumplen seis años de la fatídica muerte de 29 jóvenes en la tragedia más evitable que se haya dado en el Perú, y lo afirmo tal como se lo demostré a un grupo de padres de las victimas frente al jockey plaza que con un solo extintor se hubiera evitado la tragedia.
A la luz de los hechos, por una irresponsabilidad criminal compartida por irresponsables empresarios y autoridades indiferentes, aquellos que no recordamos los errores estamos propensos a sufrirlos nuevamente y el mejor homenaje que podríamos hacer es que esas muertes no hayan sido en vano, que tragedias como las de Utopía no se vuelvan a repetir al menos no por irresponsabilidad de empresarios o autoridades.
¿Qué sucedió realmente para que ocurriera esta tragedia? Es cierto, se convocó a cientos de jóvenes, que sobrepasaban largamente el aforo de la discoteca, en la cual había fieras salvajes y se hacían juegos con fuego en un lugar a todas luces inflamable. El local no tenía salidas iluminadas de escape, no tenía extintores, las puertas de escape estaban obstruidas. ¿No se dieron cuenta de que estaban encerrando a sus jóvenes clientes en una trampa mortal?
La discoteca, ubicada en el centro comercial más importante de país, no contaba con licencia de funcionamiento, no había sido construida observando las más elementales normas de seguridad de construcción y ¿no se dieron cuenta las autoridades de lo que estaba pasando en sus mismas narices? Con todos estos elementos la tragedia ocurriría tarde o temprano, la pregunta es: ¿qué ha cambiado en materia de prevención en los locales en general?
¿Cuantas Utopías más debemos de sufrir para que la ciudadanía empiece a exigir que los locales a los que acude respeten las normas de seguridad; para que las autoridades apliquen los controles antes de que se produzcan las tragedias, para que los empresarios comprendan que su responsabilidad es cuidar a sus clientes, proporcionando los elementos de seguridad necesarios?
El poder judicial ya se pronunció y las sanciones penales justas o no ya se dieron. En honor a la verdad, la situación de impunidad en los locales públicos ha cambiado muy poco. No podemos hacer nada para devolver la vida a las victimas de esta tragedia, pero por lo menos que no hayan muerto en vano, que por lo menos su sacrificio logre salvar otras vidas.
Amigo lector, ¿su hija o su hijo han aprendido la lección de Utopía? ¿Sus hijos nunca más entrarán a un local en las condiciones de Utopía? De una vez por todas debemos reconocer que somos los ciudadanos quienes decretamos el éxito o la quiebra de un negocio y si los ciudadanos comenzamos a aborrecer aquellos locales inseguros los condenaremos a una segura quiebra.
Los empresarios estarán ciertamente seguros de que si no instalan en sus locales las medidas de seguridad adecuadas, estarán condenados a un seguro fracaso. El poder está en manos de los ciudadanos, ejércelo cuando escojas un local, conversa con tus hijos, que ellos sepan exigir sus derechos y condenar con su olvido a aquellos locales regentados por empresarios que evaden los controles de seguridad.
Propongo que en cada evento público, concierto, conferencia, clase de colegio, comience con una bienvenida en la cual se indican las salidas de seguridad e instrucciones especiales de seguridad, tal y como las recibimos al subir a un avión. Que en toda invitación, o programa de un evento público se anexe un plano con la indicación de las salidas de escape del local.
Con esto vamos a crear una conciencia de seguridad en la ciudadana. Nosotros, nuestros hijos, nos acostumbraremos a identificar las salidas de seguridad en todo evento público, a salirnos de inmediato de aquellos locales potencialmente inseguros, a exigir como consumidores que los empresarios nos provean con las mejores condiciones de seguridad o castigarlos con nuestro desprecio.
Más aún, propongo que esta iniciativa se conozca como “La iniciativa Utopía para la seguridad de la juventud”, como un homenaje permanente a los jóvenes que perdieron la vida en ese trágico 20 de Julio del año 2002, que Utopía se convierta en un símbolo del compromiso de la ciudadanía con su propia vida, para que nunca más en nuestro querido país la guerra avisada mate gente. La iniciativa Utopía para la seguridad de la juventud, es la lección más grande que podemos obtener.
Finalmente, a los padres de familia de Utopía, queremos acompañarlos en el recuerdo, ya que cuando a uno se le mueren los padres queda huérfano, la esposa queda viudo, pero ante la muerte de un hijo, no existe nombre.

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