Aeropiratería en Venezuela

Aunque la aeropiratería pareciera ser un fenómeno relativamente modernotanto en Venezuela como en el mundo esto no es así, ya que el primer secuestrode una aeronave ocurrió en Perú el 21 de febrero de 1931, el cual perseguíafines eminentemente propagandísticos de una organización revolucionaria.Posteriormente, al final de los años 40, muchos refugiados europeos desviaronaviones para escapar del Este hacia Occidente. En 1958 una columna comandadapor Raúl Castro se apoderó de aviones comerciales como medida de hostigamientoal dictador cubano Fulgencio Batista.

Aunque el fenómeno de la piratería aérea comienza a ser preocupante en elmundo a partir de la década de los 60, pudiera decirse que el mismo sedesarrolló en dos contextos diferentes. El primero estuvo conformado por unaserie de incidentes que se inspiraban unos en otros, muchos de ellos obedecíana operaciones realizadas por la guerrilla izquierdista que actuó en casi todaLatinoamérica y que no solamente afectó a los norteamericanos, sino que tuvo suinfluencia en el Caribe y Latinoamérica en general. El segundo frente obedecíaal hostigamiento realizado por parte de guerrilleros árabes-palestinos aaviones europeos, pero principalmente a norteamericanos e israelíes.

Al principio de los sesenta, cuando el fenómeno comenzó a ser preocupante,los Estados Unidos tomaron incipientes medidas frente al problema. En 1961 elCongreso de ese país, aprobó una ley en la cual por primera vez se definió estedelito, considerándolo como federal y luego de esto la Administración Federalde Aviación tomó algunas decisiones preventivas de orden práctico. Sepublicaron unos avisos donde se advertía a los pasajeros que la introducción dearmas ocultas en los aviones constituía un delito gravemente penalizado, indicandoigualmente que tanto los pasajeros como sus equipajes debían ser revisados.Para ello se instalaron dispositivos electrónicos de detección de armas, que enprincipio fueron aparatos dotados de una serie de barras provistas de elementosque crean un campo magnético y se sensibilizan cuando están en presencia de unamasa de hierro u otro material ferroso.

Posteriormente colocaron sofisticados detectores de rayos X que permitenvisualizar con ayuda de un intensificador de imágenes, el perfil de un arma escondidaen una maleta o maletín de mano. Aunado a esto se inició el estudio del perfildel secuestrador de manera de facilitar su identificación, tomando como basesus características personales, comportamiento y actitudes y hasta se creó lafigura de los «vigilantes aéreos», hombres entrenados que viajaban enlos aviones que solamente eran conocidos por los miembros de la tripulación.Esta medida fue criticada ante el peligro que pudiera representar unadescompresión explosiva si una bala perforaba las paredes del avión. En 1961los técnicos de la Administración Federal de Aviación aclararon que no existíatal peligro, ya que si un proyectil perforaba las paredes del avión produciríaun agujero que provocaría un fuerte pitido, pero no la pérdida de la presión enel avión, ya que los compresores de la cabina bombean mucha mayor cantidad deaire de la que pudiera escaparse por un pequeño orificio. Todas estasiniciativas del gobierno norteamericano coadyuvaron a ponerle fin a estapesadilla.

En Venezuela, aunque el primer secuestro de una aeronave ocurre el 1 deenero de 1958, dentro del movimiento para lograr el derrocamiento de ladictadura militar del general Marcos Pérez Jiménez, las acciones de losaeropiratas se ubican en dos etapas claramente diferenciadas tanto por losmotivos como por los fines que las inspiran: la primera se ubica dentro de lasacciones de la guerrilla izquierdista, de inspiración cubana; y la segunda, enla que hemos sido víctimas exclusivas, proviene de dos problemas que viveColombia: el narcotráfico y la guerrilla.

La primera de estas etapas se encuentra cronológicamente enmarcada entre1963, cuando ocurre el primer secuestro de una aeronave por parte de laguerrilla en la operación denominada «Lina Governeur», hasta 1981,que concluye con una operación del grupo guerrillero Bandera Roja denominada»Manuel Rojas Luzardo». Durante este período fueron secuestradostrece aeronaves venezolanas.

La segunda etapa se inicia el 17 de julio de 1984 con el secuestro enAcarigua por parte del narcotráfico de una avioneta, y hasta ahora novisualizamos cuándo concluirá. A la fecha se han realizado más de diezsecuestros de aeronaves que han sido desviadas a Colombia.

En Venezuela, a pesar de haber sido víctimas de este tipo de acciones desdehace 26 años, es muy poco lo que se ha hecho para prevenirnos de ellas. Salvoen escasos aeropuertos, entre los que mencionamos Maracaibo y Maiquetía,nuestra seguridad es escasa o casi nula. Existen aeropuertos de la zonasuroccidental, donde aterrizan y despegan aeronaves que sin poseer granautonomía de vuelo, fácilmente pueden arribar a pistas en el vecino país y lasmedidas de seguridad se limitan a que un funcionario registra en un libro elnombre y número de cédula del pasajero y a veces -sólo a veces- realiza unarevisión manual y muy superficial del equipaje de mano.

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