Cuando la tierra tiembla (2 al 9 de enero 2004)

En los últimos días laprensa ha reportado sobre devastadores terremotos en áreas tan lejanas comoCalifornia e Irán.  Otros no han llamadola atención, debido a su pequeña magnitud y a las reducidas consecuenciashumanas que han tenido.  En Venezuela,por ejemplo, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (FUNVISIS)ha reportado dos movimientos telúricos en el inicio de este año, aunque sinmuertos, heridos o daños que lamentar. El gobierno de Estados Unidos estima que diariamente sucedenaproximadamente 50.

Los terremotos, comootras contingencias de origen natural, ponen a prueba la organización de lassociedades.  En Japón los niños aprendenen la propia escuela cómo comportarse durante un sismo.  Esto trae como consecuencia que las muertespor tal concepto sean escasas, a pesar de que es uno de los países del mundodonde se presentan con mayor frecuencia. En aquellos lugares donde lapreparación es escasa y la conciencia de prevención inexistente estascalamidades pueden ser realmente destructivas.

Un terremoto esdefinido por el Sondeo Geológico del Gobierno estadounidense como la súbitaliberación de energía provocada por el choque entre las placas tectónicas delsubsuelo, que están en constante desplazamiento.  El punto exterior de las placas se llamafalla.  La energía liberada por elmovimiento en las fallas se  desplaza enondas que son percibidas por la población, en formas horizontal, vertical omixta.

Los terremotos no sepueden predecir.  Hasta el momento hasido imposible señalar que en una fecha específica ocurrirá uno de determinadamagnitud.  No obstante, existe unarelación probabilística entre los movimientos telúricos mayores y losmenores:  por cada uno de magnitud 6 enla escala de Richter se dan 10 de magnitud 5, 100 de magnitud 4 y así.  Otro “mito” tiene que ver con elcomportamiento animal en la fase previa a la contingencia.  Hasta el momento, los sismólogos no hanpodido establecer una causalidad específica entre conductas de los perros o lospájaros y los terremotos.

Los sismos no sonvaticinables, pero debemos estar seguros de que sucederán. Ahora o despuéssucederán.  Por lo tanto es necesarioestar preparados para mitigar sus efectos sobre nosotros, nuestras familias yallegados.  FUNVISIS sugirió un plan atres fases.  En la parte previa hay queestablecer un punto de encuentro al que los familiares deberán acudir cuando yapasó la crisis, y los servicios de comunicación probablemente esténcolapsados.  También hay que disponer dereservas de alimentos enlatados, pilas, linternas, bombonas para cocinar y aguapotable.  Por último es importanteconocer dónde están las llaves de paso del agua, la electricidad y el gas, paraevitar fugas peligrosas luego del sismo.

Durante un terremoto,indica FUNVISIS, la conducta a asumir depende del lugar donde la persona estáasí como la actividad que realiza.  Peroen todos los casos lo más importante es evitar el pánico, germen de conductasriesgosas.  Aunque, como dice el refrán,el miedo es libre, la situación puede ser más manejable si la persona ha sidoentrenada en lo básico antes de la contingencia.

Si el individuo estáen una edificación debe colocarse bajo una mesa fuerte, con los brazosprotegiendo la cabeza, y esperar a que cese el movimiento para ganar lacalle.  Si está en la playa debe salirdel agua y retirarse de ella lo más posible pues luego del temblor puedeocurrir una marejada.  Si está en unvehículo debe estacionarse fuera del área de circulación –nunca en puentes- ypermanecer allí hasta que cese el sismo.

Luego del terremotodebe tomarse en cuenta que pueden ocurrir réplicas de menor magnitud, de maneraque el peligro continúa.  Hay que haceracopio de recursos y energía, buscando a los familiares y amigos en el lugarpreestablecido, utilizando los teléfonos lo menos posible pues las autoridadesnecesitarán de este servicio.

La visita aedificaciones debe ser evitada, pues como señala el Sistema de Informaciónsobre los Terremotos en El Salvador “son las construccionesmal hechas las que causan la pérdida de vidas humanas”.  El reciente caso de Irán es una demostración.

Sólo se debe ingerir agua previamente embotellada.  La de las tuberías puede estarcontaminada.  El uso de fósforos debe serrestringido al máximo, pues los servicios de gas doméstico pueden tenerfugas.  Es conveniente disponer de unradio de transistores, para escuchar las orientaciones de las autoridades.  Finalmente, hay que evitar la propagación derumores. Minan la entereza psicológica tan necesaria en esos momentos.

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