El asesino está libre (26 de marzo al 2 de abril 2004)

Los ataques con bombas del 11 de marzo no pueden quedar impunes

 

Los ataques con bombas del 11 de marzo no pueden quedarimpunes.  Esto no necesariamente implicadeclararle la guerra a otro Estado, sino investigar y traer a la justiciaespañola con prontitud a los responsables de esta masacre, que dejó según lascuentas oficiales 192 muertos y alrededor de mil heridos.

 

El 11 de septiembre de 2001tuvo como consecuencia inmediata la incursión armada en Afganistán.  Estados Unidos puso en práctica su derecho ala retaliación contra el régimen que había considerado como patrocinador delatentado.  Pero más allá de los muertosy heridos en los combates escenificados en el Sur de Asia, la cruda realidad esque solamente una persona ha sido detenida por estar directamente vinculada a estoscrímenes, Zacarías Moussaui.

 

En Guantánamo, por otra parte,hay más de 300 personas tras la rejas, y no sabemos exactamente por qué.  Esto no contribuye a mitigar la sensación deque hasta ahora los crímenes del 11 de septiembre de 2001 han quedado impunes.

 

Con frecuencia se ha dicho queuna de las dificultades de luchar contra el terrorismo es que lasorganizaciones dedicadas a esta actividad no dan la cara, es decir, nopersonalizan la autoría de sus ataques. ¿Cuántas personas, cuántos seres con vidas, hijos, estudios ytrayectoria profesional pudieron participar en ese complot, más allá del saudíBin Laden y de los 19 individuos que fallecieron al estrellar los vueloscomerciales?  Esta es una pregunta quese deben hacer desde hace más de dos años los familiares de las víctimas.  Y en este aspecto debemos reconocer que lasinstituciones estadounidenses no han dado una respuesta satisfactoria.

 

La noción de impunidad encuanto a los hechos terroristas debe ser combatida a todo trance.  Por supuesto que no sólo nos referimos aepisodios como los del 11 de marzo, aparentemente atribuibles a unaorganización transnacional como Al Qaeda, sino también al terrorismo que puedeser impartido por los aparatos estatales contra sus súbditos.  En ambos casos, la ausencia de una respuestaclara y oportuna por parte de los órganos de la justicia hace que las prácticasterroristas se perpetúen, tal y como lo ha advertido la Organización deNaciones Unidas en una resolución emitida en 1999 a través de la Comisión deDerechos Humanos.

 

Hemos enfatizado en la rapidezcon que debe ser retomado el imperio de la ley.  Ello implica que las averiguaciones deben tomarse todo el tiemponecesario, pero ni un segundo más.  Elcaso del atentado contra el vuelo de Pan Am que estalló sobre Lockerbie,Escocia, terminó casi 20 años después con el enjuiciamiento de tan solo dospersonas en un tribunal ad-hoc, a pesar de que las diligencia criminalísticasno llevaron más de un año.  Más de lamitad de esas dos décadas se perdió en negociaciones para que el gobierno libioentregase a los imputados, que para el momento de la explosión se desempeñabanen altos cargos de la diplomacia y del aparato de inteligencia al servicio deGadhafi.

 

Esto transmite unmensaje:  a pesar de la retórica de losgobernantes, los hechos indican que lo más probable es que quienes participanen el diseño y ejecución de un acto terrorista no serán llevados ante lostribunales, y si eso ocurriese sería con tales garantías que el proceso podríafinalizar como una pantomima.  Allíestán ejemplos más cercanos como el de los atentados contra la embajada hebreaen Buenos Aires, o el que destrozó las instalaciones de la Asociación MutualIsraelí Argentina, en la misma ciudad.

 

La tragedia que hoy enluta aEspaña abre la preciosa posibilidad de transmitirle el mensaje opuesto a lasorganizaciones terroristas.  Uno en elque entiendan claramente que, por lo menos en ese territorio, los autores,coautores, cómplices y encubridores serán perseguidos hasta ponerlos en elbanquillo.  Esto permitiría ademásejercer un poco de pedagogía hacia otros estados que en pleno siglo XXI laprimera ley que aplican es la del Talión.

 

Links de interés

 

*En esta resolución, laComisión de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas señala quela impunidad de los actos terroristas facilitan su repetición (En español).

 

*La impunidad ligada a loshechos terrorismos tiene un efecto psicosocial que fue analizado por lapsicóloga clínica Elina Aguiar en esta intervención con motivo de un seminariocelebrado en Santiago de Chile, diciembre de 1996 (En español).

 

*En cuanto al terrorismo deEstado, las estrategias de impunidad constituyen un elemento de extremaimportancia.  Hugo Cañón describe cómoha sido la experiencia de las dictaduras argentinas en esta materia (Enespañol).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.