El cacheo en la seguridad penitenciaria

El cacheo en la seguridad penitenciaria

Cuando un interno ingresa al centro penitenciario se le debe practicar un cacheo a fondo, pues ello ayudará en gran parte a mantener la seguridad y protección de la institución. Así se impide la introducción de drogas y todo tipo de contrabando.

CLASIFICACIÓN DEL CACHEO

I. Cacheo al desnudo.

Es el más eficaz para detectar contrabando. Se hace cuando el interno ingresa a la institución, la persona en quien se realice debe quitarse toda la ropa, incluyendo zapatos calcetines, siguiendo un proceso determinado según el siguiente orden:

1. El interno deberá entregar toda su ropa y objetos al custodio, los mismo que se harán a un lado mientras se procede al cacheo.

2. Se ordenará al interno que abra la boca para revisarla y si es el caso se quitará puentes y dentaduras postizas. No se omitirá ninguna parte del cuerpo en la revisión, en especial los pliegues de la piel, así como las plantas de los pies.

3. Se deberá tener especial cuidado con los vendajes, los internos que porten vendajes importantes el cacheo se hará con auxilio de un médico. Pero si los vendajes carecen de gran relevancia, se desprenderán durante el cacheo, mismas que serán colocados nuevamente al término de la revisión.

4. Se procurará revisar minuciosamente toda la ropa y objetos de los internos, devolviéndoles únicamente los autorizados.

5. El propósito de revisar el calzado es observar si tiene falsos tacones o suelas dobles.

II. Cacheo al momento.

Es el que se realiza cuando un interno se dirige a cumplir alguna obligación o trabajo, pasando por una zona asignada exclusivamente para el custodio.

Se debe adoptar una actitud seria e impersonal al disponerse a este tipo de cacheo. Los internos con experiencia carcelaria manejan comentarios inhibitorios a fin de manipular de esa forma al personal de seguridad y custodia, y lograr que el cacheo sea superficial.

Se pretende a continuación brindar a los custodios algunos consejos sobre la forma de practicar este tipo de cacheo. De todos ellos deberán hacerse efectivos los que se consideren necesarios:

1. Si el interno lleva alguna prenda sobre la cabeza, debe quitársela, para depositarla luego en la jefatura de vigilancia.

2. Se le examinará el cabello. Si lo tiene espeso hay que hurgarlo con los dedos.

3. Se ordenará al interno que extienda los brazos, levantándolos en ángulo con los costados.

4. Si el interno lleva chaqueta se realizará una revisión de esta, haciendo pasar los dedos a lo largo de las clavículas, ejerciendo una ligera presión hacia fuera, con la punta de los dedos.

5. Las manos del custodio deben avanzar hacia fuera y a lo largo de los brazos del interno, con los pulgares a lo largo del corte inferior de aquellos y con los otros cuatro dedos por la parte superior, haciendo una firme presión.

6. Se deben palpar atentamente las axilas.

7. Después de palpar las axilas, se deben pasar las manos hacia abajo, siguiendo por los costados hasta la cintura.

8. Para la revisión de los bolsillos de las prendas del interno se le indicara a este que los vacié, procediendo a revisar los objetos que haya sacado hasta el final del cacheo, a fin de no perder la secuencia de revisión.

9. Se deben revisar plumas y lapiceros automáticos, así como otros objetos que se consideren necesarios.

10. Cuando se revisa la cintura, se deben pasar las manos al rededor hurgando con los dedos debajo del cinturón.

11. Las manos deben pasar por la cara posterior de los muslos, hasta las caderas.

12. Debe examinarse atentamente todo el contorno superior del calzado, lengüeta de éste y si es preciso las suelas y tacones, para esto se le indicara al interno que se desprenda de su calzado.

Este procedimiento hace que el cacheo sea más completo. Preferentemente el interno debe permanecer de espaldas hacia el custodio, quien una vez terminado el cacheo dará un paso hacia atrás, permitiendo el paso libre al interno. Pero si aún persisten sospechas, el interno deberá ser llevado a un lugar en el que pueda hacer un cacheo más minucioso.

CACHEO EN BUSCA DE ARMAS

Cuando se presume que un interno puede estar armado o cuando se le ha reaprendido después de un evasión, se debe realizar el siguiente procedimiento:

1. Cuando exista una pared, árbol o algún objeto fijo, se ordenará al interno que se sitúe dando cara al mismo, a unos 90 cms. de distancia.

2. Ordénesele que ponga los brazos por encima de su cabeza y que se incline hasta quedar apoyado con el objeto.

3. Cuando el custodio avance hacia el interno, póngase un pie junto a la cara interna de uno de los pies de aquél. Esto permitirá lanzarle una zancadilla si hace algún movimiento peligroso.

4. Si el custodio esta armado, debe tener mucho cuidado de no acercar demasiado su arma al interno.

En caso de no existir algún objeto fijo para ejecutar este procedimiento, se ordenará al interno que se tire de bruces en el suelo, hasta que el custodio éste seguro de dominarlo, o hasta que llegue ayuda al lugar de los hechos. En esta operación el custodio no debe tener titubeos o vacilaciones porque serán utilizados en su contra como una señal de inseguridad. Para realizar este cacheo se ordenará al interno acostarse boca abajo, doblando sus rodillas hacía arriba, cruzando los pies y poniendo las manos en su cabeza con los dedos extendidos.

ALGUNAS REGLAS GENERALES DEL CACHEO

1. El cacheo debe hacerse completo.

2. Quien lo realiza debe conservar su dignidad y calma.

3. El cacheo debe causar los menos daños posibles.

4. El cacheo debe hacerse con estricto apego a los Derechos Humanos del interno

5. Solo se usará la fuerza estrictamente necesaria.

6. Debe realizarse por más de un elemento de seguridad y custodia.

7. Deberá realizar con firmeza y sin titubeos.

8. Se realizará por personal del mismo sexo del cacheado.

9. El cacheo debe realizarse por personal que no porte armas de fuego.

10. S e debe realizar con responsabilidad, honestidad y lealtad a la institución y a la ley.

Para cumplir estas reglas todo custodio debe contar con un adecuado conocimiento sobre la manera de realizar el cacheo, así como la forma de efectuarlo en equipo.

ALGUNAS PRECAUCIONES QUE HABRÁN DE
OBSERVARSE AL HACERSE UN CACHEO

1. Cuando un custodio tiene que inclinarse, deberá mantener la cabeza junto al costado del interno. De esta manera se evitará recibir un golpe en la cara.

2. Se procurará que ningún interno esté cerca en el momento de un cacheo personal. Así se evitará que los internos se puedan pasar objetos.

3. No se olvide ordenar al interno que mantenga las manos abiertas. Con frecuencia en ellas se ocultan objetos.

4. Nunca acercar el arma al interno al momento del cacheo.

La vida de muchos puede salvarse como resultado de un cacheo minucioso en el momento preciso.

CACHEO A INTERNOS DE ACTITUD VIOLENTA

A continuación se describe una técnica encaminada a controlar internos rebeldes y reacción agresiva al momento del cacheo, dicha técnica a sido diseñada, utilizando los principios más elementales de los movimientos de equilibrio del cuerpo y fuerza con la que se desplaza este, por lo que si existe similitud con la alguna otra técnica es mera coincidencia, además de las indicaciones que ya se han descrito ab initio, se seguirá lo siguiente:

Primer paso: Se ordenará al interno ponerse frente a la pared con las piernas extendidas y separadas de modo que no tenga facilidad de movimiento, lo mismo se hará con los brazos, apoyándose en la pared con la falangetas de los dedos, mismos que deberán estar abiertos y extendidos; pegando la frente en la pared, teniendo especial cuidado de que el interno no permanezca con la cabeza agachada, pues si lo hace de esa forma podrá estar observando los movimientos del custodio.

Segundo paso: Se tomará al interno del área en que se coloca el cinturón, sujetándolo con firmeza de este o de la prenda, colocando las piernas en posición de guardia “T”, con un pie adelante y rodilla flexionada colocándola entre las piernas del interno, pero sin tocarlo, y con la pierna de atrás extendida completamente, para que se tenga equilibrio y fuerza con esta posición, en este momento se indica al interno se despoje de su calzado y saque de entre sus bolsillos lo que traiga consigo, pero sin soltarle para nada estando siempre a la expectativa de los movimientos del interno.

Tercer paso: Al agarrar el cinturón o la prenda del interno la mano debe entrar entre la prenda y el cuerpo, con los dedos en dirección para abajo empuñando la mano para tener un buen agarre, colocando el antebrazo a la par de su columna vertebral ejerciendo una leve presión, para que sienta la firmaza pero sin mucha fuerza pues esto le podría dañar la columna.

Cuarto paso: La cabeza deberá permanecer fuera del alcance del interno a efecto de no ser aprisionado, mediante una llave de candado por parte del interno, en esto también se debe tener especial cuidado.

Quinto paso: Se procederá a realizar la revisión con la mano que se encuentre libre en el siguiente orden, empezará por el lado de la mano que esta libre desde la mano a través del brazo palpando con firmeza y estrujando las prendas, hasta llegar a la axila, el cuello, el tórax hasta llegar a la cintura, palpando de la mitad para atrás por el mismo lado; siguiendo así hasta los pies, aquí se debe tener especial cuidado de que no se cruce la mano hasta el otro lado del cuerpo pues eso pondría al custodio en estado de indefensión contra una posible agresión del interno.

Sexto paso: Se deberá cambiar la posición de la guardia en los pies pasando el pie de atrás hacia delante tomando la misma posición inicial, también se cambiara el agarre con la otra mano, prestando especial cuidado que nunca debe soltar la mano hasta que no se encuentre agarrado firmemente con la otra, procediéndose a continuación a realizar el proceso de revisión ya mencionado.

Séptimo paso: En caso de que el interno realizara movimientos agresivo durante el proceso de revisión, podrá ser sometido de inmediato mediante un jalón con fuerza con la mano que esta agarrada de la cintura, pasando rápidamente la otra mano por el cuello del interno, con ese movimiento perderá el equilibrio por un momento, lo que se debe aprovechar para llevarlo al suelo, mediante un movimiento de sentadilla con los agarres que ya se tienen y al momento el personal de apoyo se aprestara para someterle con mayor facilidad.

Para el caso de que se pretenda someter a un interno violento deberá hacerse por lo menos con cinco elementos de seguridad, esto para que cada uno agarre al interno de una extremidad tanto inferior como superior y el quinto aplique una llave de candado en el cuello, estos movimientos deben ser coordinados previamente asignando expresamente a cada elemento la posición que deberá tomar en el sometimiento, haciéndolo con firmeza y seguridad en los movimientos en un mismo tiempo.

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