El edén de los justicieros

El edén de los justicieros
Cuidado que no estamos hablando de casos aislados, ni que estos linchamientos o justicia popular como también los llaman, solo ocurren en pueblos aislados. Hoy en la periferia de la ciudad se dan un importante número de casos al año, el rostro más duro de estos ajusticiamientos se muestran cuando la victima es un inocente, esto solo demuestra la anomia social que se viven en algunas zonas de nuestro país, que juntamente con la impunidad, hace que se incremente en forma peligrosa.
Lo ocurrido en la ciudad de Juliaca con el estudiante de medicina Jack Briceño de 27 años, que pasaba sus vacaciones en su ciudad de origen. Estudiaba medicina en Rusia y era hijo del fiscal superior de Puno Vicente Briceño. Los hechos ocurrieron cuando el estudiante transitaba por una zona de la ciudad y los pobladores al no conocerlo presumieron que preparaba algún robo y optaron por lincharlo y quemarlo, este tipo de casos se dan con frecuencia en Puno, uno de los casos que más se recuerda ocurrió en el año 2004 con el linchamiento de Cirilo Robles, alcalde de la ciudad, quien fue asesinado a golpes por una turba que lo acusaba de corrupción.
Investigaciones de la Contraloría lograron establecer póstumamente que Cirilo Robles era inocente, no cometió el delito por el que fue linchado, estos actos solo muestran la barbarie y la falta de civilización, son actos que van mas allá de la falta de respeto a las leyes, estos sucesos demuestran una falta de respeto a la vida misma, ni los animales de caza son muertos de esa manera, en mi opinión el origen de los linchamientos, es la injusticia que se transforma en impunidad.
En la práctica, la justicia no es muy clara al momento de condenar este tipo de delito y la opinión publica suele ser muy complaciente, sino revisemos el estudio de opinión, realizado por la consultora Apoyo en el año 2005. Este se realizó entre 600 habitantes de Lima, arrojó resultados muy sorprendentes, como que el 61% de los encuestados cree que la población tiene derecho a hacer justicia por su cuenta, pero sin llegar a matar, un 83% consideraba que la violación a menores era el delito que mas justificaba un linchamiento, el 52% mencionaban los robos, el 33% la corrupción, el 26% el terrorismo y un 24% el trafico de drogas, se imaginan si los justicieros tuvieran carta libre.
Con la cantidad de delitos que hoy se dan en el país, los linchamientos se contarían por centenas, los linchadores tratan de justificar su proceder, alegando que la respuesta policial es nula o deficiente, que el sistema judicial es débil y muchas veces corrupto, dejemos claro que un linchamiento es un acto arbitrario que rompe la autoridad de cualquier sistema de normas, la turba que decide linchar a un presunto delincuente, no se guían por un código de reglas o procedimientos, sino única y exclusivamente por su deseo de castigar al que creen culpable.
Finalmente en temas como este con ese tipo de respuestas, el remedio siempre será más caro que la enfermedad, en adelante los linchamientos no deben quedar impunes, se debe realizar una profunda investigación que sacara a la luz, quienes fueron los que iniciaron e incitaron a estos actos

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