Hackers: regreso a la involución

Desde que se crearon las “redes de redes” estuvieron vigentes las vulnerabilidades de los accesos remotos debido a que eran unos pocos los que conocían cómo estaban diseñadas.
“La tecnología es la mejora constante de los productos al servicio del hombre”, es una frase que puede estar registrada o no pero es válida, ahora bien me toca hablar hoy del otro dilema que la misma presenta, todos los avances se suceden a la velocidad de la luz y no alcanzamos a vislumbrar o aprender lo actual o vigente que ya se presenta algo nuevo. Con ello ha surgido lo que podríamos llamar una sub-especie denominada «hackers», que son a la postre como un tipo de guía de lo que no se debe hacer. Determinar el alcance de este fenómeno, nos genera una especie de miedo de lo que nos pueda suceder en nuestra computadora. Se observa que a la par de los acontecimientos tecnológicos están presentes en nuestras vidas como los señores dueños de lo desconocido.
Es importante evitar que este arquetipo se convierta en nuestro maestro. Surgen inquietudes como las que se presentan en los cursos de capacitación en las exposiciones tecnológicas: ¿ Quienes aprenden con estos cursos, las personas afectadas al sector o nuevos hackers contratados?.
Acceder a una red ajena o aplicar trucos para robar información son premisas que siempre estuvieron alejadas de la ética y la honestidad.
Nos deja a la vista una realidad que ya la dijeron varios pensadores: «se nos hizo una brecha en el conocimiento de lo que se viene”, y nos cuesta atar cabos de lo que dejamos atrás en lo técnico y en lo que llega en los próximos diez minutos. No tenemos el tiempo suficiente de analizar las cosas en su justa magnitud y permanecen aisladas de nuestra conciencia. Atado a los conocimientos de estos sujetos, se encuentran las falencias de seguridad que existen en las redes para las cuales es necesario aprender nuevas técnicas de defensa, el antivirus de ayer hoy es obsoleto, lo mismo que un cortafuegos (firewalls) o un código malicioso (spyware). Es necesario buscar caminos alternativos, de lo contrario cada día que pasa somos mas dependientes de estos artilugios.
Un hacker que da clases, entrega sólo fragmentos de conceptos, no explica todo pues dejaría de ser admirado. ¿Es una realidad que necesitamos falsos ídolos? .
Esta generación de “intruders” beneficiados por aquel modelo de las películas de “misión imposible” de aquel que se las sabe todas, presenta alteraciones psicológicas propias del mundo en que vivimos, ahora bien, ¿es que a lo mejor todos nos imaginamos ser como él o al menos forma parte de nuestro subconsciente actual ?.-
No perdamos el sentido común, apostemos a las organizaciones que establecen los estándares de la información, colaboremos con nuestro esfuerzo para aumentar la cultura de lo que se puede hacer bien y exijamos a los productores de software reglas claras de seguridad.
Los nombres o marcas antes mencionados son marcas y nombres registrados por sus propios autores y o empresas. En próximas entregas: los primeros métodos de hacking.

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