La amenaza del secuestro





Entre las amenazas que pueden poner un Banco frente a una crisis figura la del secuestro


 

 

Entre las amenazas que pueden poner un Banco frente a una crisis figura la del secuestro. La Gerencia de Seguridad tiene abundante literatura sobre la materia, de la que hemos extraído lo que a nuestro parecer, es importante que nuestro personal, sobretodo a nivel gerencial, debe conocer, no a fin de evitarlo sino de reducir al mínimo sus posibilidades.

Hay una gran variedad de actitudes frente a los esfuerzos que Seguridad está obligada a realizar en este sentido. Hay quienes entienden claramente el problema y colaboran, aplicando las recomendaciones que se les dan; otros se muestran reacios en vista de las incomodidades que inevitablemente este tipo de protección genera. Otros lo creen tan poco probable, que no llegan a justificar la toma de ciertas medidas, atribuyéndolas a alguna posición que consideran exagerada y además «alarmista».

En algunos países, el fenómeno es tan frecuente, que oímos las cifras con verdadero asombro, y siempre pensamos que eso entre nosotros, afortunadamente, no ocurre. Es cierto que comparativamente tenemos esa fortuna. Lo que no es cierto es que entre nosotros no ocurra.

Para demostrarlo anexamos unos recortes de prensa venezolana en los que podrá encontrarse las evidencias de que si ha sucedido, y precisamente ellos nos permitirán además notar que una vez que ocurre uno, suele venir seguido de una cola de hechos similares.

Una de las razones es que la delincuencia, después de haber sido instalado en las bóvedas el reloj de retardo, tuvo que cambiar el modus operandi conocido de los robos (atracos), ya que en el tiempo de que disponían antes de la llegada de la policía, solo debían conformarse con el dinero en taquillas, lo cual no les resultaba rentable, frente a los riesgos corridos.

La modalidad actual es la de cometer esos mismos robos, aprovechando la llegada del transporte de valores, cuando es presumible que haya montos importantes fuera de la bóveda, sea por acabarlo de recibir, o por tenerlo listo para ser remitido.

La característica del » Robo con Secuestro» o «Extorsión», es la de ser mucho menos riesgoso y las cifras suelen ser altas.

Pero sabemos que su gran vulnerabilidad está en la fase imprescindible de planificación. Y como, justamente, de la buena planificación resulta la disminución de los riesgos, ésta requiere tiempo y precisión de detalles.

Se dice que su gran vulnerabilidad es la planificación, pues aunque parezca paradójico, tal actividad requiere seguimiento de la víctima seleccionada, en forma casi continua, no solo del trabajo a su casa y viceversa, sino a los sitios habituales tanto de él, como de su familia. Lo que para un gerente adiestrado debe significar la mejor de sus oportunidades de defenderse contra lo que se planea en su contra, y en contra del banco.

Resulta difícil al personal de Seguridad convencer a los Ejecutivos de la conveniencia de este estado de alerta, según el cual, deben fijarse, por ejemplo, si al salir de su casa, todo lo que ocurre alrededor es normal y conocido, por la rutina con que sucede. O si por el contrario, hay un auto parado cerca, que arranca después de su salida y lo sigue a cierta distancia; si hay un heladero, o un empleado de limpieza o de algún servicio público, teléfono, electricidad, o agua, merodeando por su casa, en actitud rara y DESCONFIAR, interesarse por averiguar datos que justifiquen su presencia.

Para aquellos ejecutivos que tienen chofer, éste deberá poner atención a todo lo que resulte anormal alrededor de la vivienda o en la ruta. El seguimiento que se producen en la planificación de un secuestro, no tienen nada de agresivos, son solo un síntoma de la amenaza. Si el caso se presenta, al momento de ser detectado debe comunicarse enseguida a Seguridad. Es incómodo vivir bajo la sensación de asecho, pero las angustias por las que pasa un ejecutivo por no haber sido suficientemente precavido, hacen palidecer esta incomodidad, y la justifican plenamente.

Hemos tenido casos en los que una gerente amenazada, captó el peligro, nos alertó a tiempo, y se tomaron discretamente todas las medidas para su protección, con éxito. No hubo nada que lamentar.

 

Ni el robo (atraco), ni el secuestro, se suelen hacer normalmente sin una cuidadosa planificación. Son delitos muy difícil es de impedir en el momento mismo de su desarrollo. No obstante, y lo repetimos, si se detecta durante su preparación es muy probable que se pueda evitar.

Ninguna empresa tiene medios suficientes para rodear a cada Ejecutivo de la protección necesaria (en personal y otros recursos) para dar una custodia constante. Sabemos además de personajes sumamente importantes que han sido víctimas de secuestro y otros graves atentados, pese a estar provistos de las mejores escoltas.

La experiencia ha demostrado que el ejecutivo mismo con su actitud de ALERTA permanente, es su mejor protección. Aquí juega un papel importante la manera como él adiestre a su familia, y al servicio doméstico de su casa, para que quien contesta al teléfono, quien abre la puerta, quien acompaña a los niños al colegio.. Etc. adopte actitudes vigilantes y comuniquen cualquier irregularidad de inmediato. No importa equivocarse, es preferible, a tener que confesar luego, ya tarde, que se había detectado algo sospechoso y nada se dijo, por no estar seguro o porque no se quería molestar. Generalmente las molestias serán muy superiores por haberlo callado.

El teléfono de la Sala de Control de Seguridad, debe ser conocido por todos los que en un momento deseen alertar o ubicar personal que los auxilie. El personal de esa sala sabe localizar de inmediato a quien deba intervenir, aparte de tener conexión inmediata con las policías, si el caso lo merece. Están alerta las 24 horas de cualquier día del año. Tienen experiencia, un buen adiestramiento y sirven de muy buen agrado.

Quien, presionado por los delincuentes bajo la amenaza de asesinar a su familia, dispone de dinero del banco para satisfacer la demanda de los secuestradores, justifica el hecho con un argumento sentimental muy poderoso. Pero si cumple con las medidas que se recomiendan en la Protección de Ejecutivos, puede más oportunamente liberar a su familia de esas angustias y ala Institución de las pérdidas consiguientes.

A nadie se le desea atravesar esa situación. Pero si la misma se puede frustrar a base de estar ALERTA, por incómodo que sea, debe resultar preferible a sufrir semejantes experiencias.

Una vez que sucede un hecho de este género, y se tiene la satisfacción de saber que el Gte. y su familia han resultado ilesos, es probable, dado el botín del que lograron apoderarse que otros se animen a repetir la hazaña. Entre menos experiencia tengan los plagiarios, mayores serán los riesgos. Es por eso por lo que las precauciones deben intensificarse, pues los delincuentes imitadores y sin habilidad, pueden ser fatales.

Vamos a entregar una serie de recomendaciones que agradecemos leer y aplicar, además de hacerlas conocer por los familiares, que por cualquier razón deben colaborar en alguno de los aspectos señalados. Conviene además adiestrar hábilmente al servicio doméstico, todo lo cual debe hacerse sin alarmar, sin crear nerviosidades, y tomándose la molestia de verificar rutinariamente su cumplimiento.

En el desarrollo del Plan de Protección de Ejecutivos, habrá la necesidad de requerir una serie de informaciones que el propio ejecutivo proporciona, escribiéndola en formatos adecuados, y que son conservados en Seguridad en sobres cerrados que el mismo ejecutivo mete en un sobre que él cierra y que quedará archivado para solo ser abierto cuando ese ejecutivo sea víctima, o cuando él quiera actualizar la información allí contenida, en caso de alteración por cambio de teléfono, de la dirección, del número de hijos etc.. Sabemos que, en parte, la resistencia habida al desarrollo de este Plan, se ha basado en el temor de que tal información no se maneje con la debida confidencialidad. Con tal actitud, se nos limita mucho la posibilidad de prestar un mejor servicio a la hora de una emergencia.

Los formatos están redactados de acuerdo a experiencias, y estos deben contener toda la información que nos debe facilitar la manera de auxiliar a un ejecutivo en problemas.

 


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