Las nuevas mafias latinas

A principios de los años 80’ llegan a EE.UU., principalmente a California (Los Angeles), inmigrantes salvadoreños que escapaban de las sangrientas guerras internas que vivía El Salvador. Algunos jóvenes de entre estos forman a los ‘Maras Salvatrucha’ (también conocidos como MS-13, 18 O MS). La primera pandilla Mara habría sido la Wonder 13, fundada por el Flaco Stoner en 1969 como una organización de solidaria de ayuda entre los inmigrantes. La palabra Mara deriva de las hormigas marabuntas en alusión a la forma en que estas se expanden, otra explicación es que la palabra es sinónimo de pandilla o grupo de amigos. Por su parte Salvatrucha sería por El Salvador y ‘trucha’ como expresión del sujeto que es hábil o inteligente para escaparse de la policía. Sus miembros son conocidos como mareros.
Con el tiempo otras comunidades latinas se van sumando a los Maras, en particular nicaragüenses, guatemaltecos, hondureños, ecuatorianos, mexicanos y peruanos. La reacción del gobierno estadounidense fue repatriar y encarcelar a los miembros de estas organizaciones. El hecho de que estos delincuentes volvieran a sus países de origen, permitió que se organizaran los Maras en estas naciones, copiando el modelo de las pandillas en California, creando así una organización criminal trasnacional con sede en los EE.UU. pero con bases operativas en los países centroamericanos. Solo en la frontera entre México y Guatemala existirían mas de 200 de estas pandillas con un total de aproximadamente 3000 miembros.
Sus símbolos son el numero 13 y las letras MS, que suelen tatuarse junto a serpientes, calaveras, gotas de lágrimas, mujeres desnudas, figuras con cuernos, garras afiladas, etc. en diferentes zonas de su cuerpo. Sus integrantes se distinguen por tener el cabello rapado, pantalones hasta la rodilla y el cuerpo todo tatuado incluidos brazos, pecho y rostro. Una de las ceremonias de iniciación en la organización de los Maras, es que el candidato soporte 13 segundos de golpiza. En este ritual llamado ‘brincamiento’ el candidato se debe pelear con tres pandilleros y en algunos casos con cinco. Otra de las obligaciones es matar a un miembro de una organización enemiga.
Los delitos que cometen van desde robos simples hasta operaciones complejas con características de comandos paramilitares, crímenes por encargo, el paso por la frontera de ilegales y disputas de territorios por el control y manejo de drogas. Sus filas están formadas en su mayoría por jóvenes pobres y sin educación, lo que los deja en una situación de exclusión social sin inserción en el sistema. También utilizan a los inmigrantes recién llegados, los cuales son más baratos y temerarios, al venir de situaciones de una pobreza mas extrema. Cabe aclarar que no solo de pobres e inmigrantes se nutren los Maras, ya que entre ellos se puede encontrar a personas que han pertenecido a las fuerzas armadas y de seguridad de países centroamericanos. Algunos de estos provendrían del área de inteligencia y fuerzas especiales.
Se puede afirmar que mas allá de la situación de pobreza de donde emergen los Maras, estos también son producto de las guerras civiles de Centro América donde estos jóvenes se criaron en una cultura de la violencia y la ley del más fuerte, muchas veces por hechos provocados por las fuerzas del orden (policía, militares, etc.) lo que instaló una percepción negativa del Estado y las fuerzas de seguridad.
Entre las acciones para desarmar a los Maras, el gobierno de México ha emprendido una fuerte campaña contra estas organizaciones delictivas, lo que ha permitido la captura de mil cincuenta y siete mareros entre el 2003 y el 2004. Se calcula que en México hay 10.000 de las Maras, en su mayoría en el estado de Chiapas.
Honduras por su parte realiza operativas para evitar el paso de inmigrantes ilegales hacia los EE.UU. desde su territorio. Honduras deporta a 1500 ilegales por año.
Los EE.UU. ya han advertido sobre los vínculos que habría entre los Maras y el terrorismo de origen islámico. En este sentido ha comenzado a realizar una operación de cierre y control de fronteras con México, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Honduras. La finalidad sería evitar que dentro de las actividades que llevan a cabo los Maras, como paso de ilegales, asesinatos y operativos comandos, estos se involucren en acciones terroristas por encargo como una nueva actividad criminal de las pandillas.
Según el Washington Post, en julio de 2004 uno de los lideres de Al Qaeda (Andan El Shukrijumah) se habría reunido con miembros de los Maras en la Republica de Honduras, después de ingresar ilegalmente desde Nicaragua. A su vez también habría tenido reuniones en Panamá.
El objetivo del líder terrorista sería comprometer a los Maras en atentados de embajadas de países como España, Gran Bretaña y los EE.UU.

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