Los servicios de inteligencia israelíes en las guerras del Líbano e Irak

Los servicios de inteligencia israelíes en las guerras del Líbano e Irak
INTRODUCCION AL SISTEMA DE INTELIGENCIA ISRAELI
A menudo se llama erróneamente ‘Mossad’ al conjunto de los servicios de seguridad e información de Israel agrupados en una estructura llamada Servicio General de Seguridad. Esta estructura esta compuesta por todas las unidades de operaciones especiales, seguridad e información, que sean integrantes del Ministerio de Interior, Defensa y Estado Mayor de Israel. Con este fin, el Mossad se encarga de recolectar información en el exterior, mientras que el Shabak (antiguo Shin-Beth) de la seguridad interior y en cuanto al Aman, tiene a cargo la información militar (potencial de las naciones árabes, planificación y recolección de la información y estrategia militar).
Estos tres (Mossad, Shabak y Aman), forman la inteligencia de Israel, que en cincuenta años desarrolló las mejores técnicas de información conocidas hasta ahora. Despertaron admiración los servicios israelíes, fueron reconocidos por los autores de novelas de espías y también desarrollaron el temor en los enemigos de Israel.
Creado el Mossad (el Instituto) el 1 de abril 1951 por una directiva de David Ben Gurion, que le gustaba decir que eran «la materia prima de Israel, esto es la materia gris», no se dudaba, en esa época, que fueran a generar una generación de superdotados y de tácticos fuera de lugar. Estos hombres venían de distintos horizontes, eran agricultores, combatientes del Irgun, supervivientes de Auschwitz, o simplemente sionistas en sus corazones y en sus almas. Comenzaron primitivamente y estudiaron las técnicas del espionaje. Aprendieron, mal que bien, a recoger y analizar las distintas afluencias de información, tanto de fuentes militares, como humanas o técnicas. Pero para hacer frente a las guerras incesantes y a la falta de organización, una profesionalización de los servicios se hacía más que urgente. El Mossad iba a convertirse en el servicio que se conoce hoy.
LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA ISRAELIES EN EL CONTEXTO DE LA GUERRA DEL LIBANO.
En 1982, las Fuerzas Armadas israelíes (Tsahal) solo habían tardado 48 horas para apoderarse de una porción considerable del Líbano. Ahora bien, en la última invasión al Líbano los misiles del Hezbollah que cayeron en territorio israelí cambiaron esta situación. La lentitud de la campaña y la imposibilidad de impedir que el Hezbollah lance sus misiles Katyusha, forzaron a Israel a modificar su curso tradicional de acción en conflictos bélicos, en virtud del cual el combate precede a la diplomacia. La Fuerza Aérea israelí logro bombardear y destruir amplios sectores del sur libanés, pero las fuerzas terrestres solo pudieron realizar incursiones limitadas, la mayor parte del tiempo llevadas a cabo por comandos de las fuerzas especiales.
El deseo de Israel de extender la zona de contención hasta el río Litani fue difícil de establecer ya que implicaba el despliegue de un fuerte contingente de infantería israelí en territorio del propio Hezbollah. Cómo explicar este fracaso de la fuerza militar más potente de la región, disponiendo del armamento más sofisticado, y del apoyo material y técnico de los Estados Unidos. Según Syed Saleem Shahzad, Israel se lanzó a una operación militar muy aventurada a pesar de advertencias de sus servicios de inteligencia, en particular, el Mossad. Este último admitió abiertamente al Gobierno, antes del desencadenamiento de las hostilidades, haber fallado en sus tentativas de infiltrar al Hezbollah.
El Mossad se oponía a la operación militar en el Líbano y sugería esperar que, por servicios de información interpuestos, se esté en condiciones de evaluar la capacidad militar del Hezbollah, su personal, su logística y sus posiciones. Siempre según el Mossad, el Hezbollah había pasado a ser con la ayuda de Irán mucho más potente que grupos como el Hamas palestino que solo dispone, sobre todo, de armas ligeras y pequeños misiles Qassam de fabricación casera, a la vez que recurre a menudo a ataques suicidas. Antes de lanzarse en una operación de envergadura, sostenía el Mossad que era esencial conocer la potencia militar del Hezbollah, sino se corría el riesgo de una catástrofe militar.
Foto del autor en la frontera Israel – Líbano.
El Mossad estaba informado de una extensa red de túneles y búnkeres que el Hezbollah podía utilizar para almacenar armas en preparación de una larga guerrilla, pero no podía determinar con precisión sus ramificaciones. Había una crisis interna en Israel que no llegó solo hasta el primer acceso al Hezbollah, sino que se refiere realmente a las estructuras mismas de la dirección israelí.
Cualquiera haya sido el justificativo para la ultima invasión israelí del Líbano, todos parecen estar de acuerdo sobre el hecho que este ataque fue una respuesta desproporcionada, a un ataque deliberado del Hezbollah.
Desde la retirada de Israel del sur del Líbano en mayo de 2000, hubo cientos de violaciones de la ‘Línea Azul’ que separa a estos dos países. La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (el FINUL) informó que la aviación israelí cruzó esta línea casi todos los días entre 2001 y 2003, y «continuamente» hasta 2006. Estas incursiones «causaron una gran inquietud a la población civil, en particular los vuelos a baja altitud que cruzan la barrera del sonido sobre las zonas pobladas».
En algunas ocasiones, el Hezbollah intentó pararlos con artillería antiaérea. En octubre de 2000, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dispararon contra manifestantes palestinos no armados sobre la frontera, matando a 3 e hiriendo a 20 de ellos. En respuesta, el Hezbollah cruzó la frontera y capturó a tres soldados israelíes. También en varias ocasiones, el Hezbollah realizo ataques con misiles y obuses contra las posiciones de los FDI, que contrarrestaron con su artillería pesada y a veces con un bombardeo aéreo. Incidentes de este tipo asesinaron a tres israelíes y a tres libaneses en 2003; un soldado israelí y tres combatientes del Hezbollah en 2005; el Hezbollah de Líbano capturo a tres soldados israelíes en febrero de 2006. Pero la ONU destaco que ninguno de estos incidentes tuvo por consecuencia una escalada militar.
El 26 de mayo del 2006, ante el asesinato de dos responsables de la Yihad Islámica, Nidal y Mahmoud Majzoub, los activistas en el sur libanés lanzaron ocho cohetes sobre Israel. Un soldado resultó ligeramente herido. Pero mientras que la región fronteriza siguió siendo tensa y volátil, el FINUL declaró que era «globalmente tranquila», hasta el 12 de julio de 2006.
El Hezbollah pretendía intercambiar a los soldados israelíes secuestrados por 15 presos de guerra tomados por los israelíes durante el ataque al Líbano y que no habían sido liberados. Parecía claro que si Israel hubiera devuelto a los presos, eso habría permitido recuperar a sus hombres sin derramar más sangre y se habría reducido la probabilidad de otros secuestros. Pero el Gobierno israelí se negó a negociar. En vez de eso, sabemos a lo que se llegó. Entonces por qué la escalada israelí. La respuesta es que no era una reacción precisamente sobre los acontecimientos de esos días. Ese ataque se planeó desde hacia meses.
El diario The San Francisco Chronicle destaco que desde hacia más de un año, una cumbre calificada del ejército israelí comenzó a hacer presentaciones en PowerPoint, en una base militar secreta, junto a diplomáticos, periodistas y grupos de análisis estadounidenses entre otros, donde se explicó el plan de operación en detalles. El ataque estaba establecido para durar tres semanas. Comenzaría por un bombardeo y culminaría con una invasión terrestre. Gerald Steinberg, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Bar-Ilan, dijo en ese medio que «de todas las guerras de Israel desde 1948, ésta era para la cual Israel mejor se había preparado». A partir de 2004, ya se había determinado la campaña militar programada para durar alrededor de tres semanas y desde hacia un año o dos, se había simulado y practicado en todos los niveles.
Un alto oficial israelí dijo en el Washington Post que esta incursión del Hezbollah había proporcionado a Israel un «momento excepcional» para destruir a esta organización. El redactor principal del New Statesman, John Kampfner, declaró que en más de una fuente oficial le dijeron que el Gobierno estadounidense conocía de antemano la intención de Israel de emprender una acción militar en el Líbano. La administración Bush se lo habia anunciado al Gobierno británico. Pues, este ataque israelí era premeditado: Israel esperaba simplemente un pretexto que fuera conveniente. Era cierto que el Hezbollah había acumulado armamento en proximidad de la frontera, así lo demostraron los cohetes lanzados hacia territorio israelí. Pero de la misma manera que Israel puede afirmar que pretendía disuadir a las incursiones del Hezbollah, el Hezbollah podía mantener también con razón que intentaba disuadir las incursiones de Israel. El ejército libanés era y es indudablemente incapaz de hacerlo.
La sugerencia de que el Hezbollah podría lanzar una invasión hacia Israel o que constituye una amenaza existencial al Estado judío es algo grotesco. Desde que la invasión del Líbano finalizó, todos sus actos de guerra fueron casi siempre en respuesta a incursiones militares. En este sentido una posible solución para Israel en la zona seria en primer lugar parar de sumar enemigos, retirándose de los territorios ocupados en Palestina. En segundo lugar, dejar de provocar a los grupos armados en el Líbano violando los límites de la Línea Azul, en particular con los vuelos continuos del otro lado de la frontera. En tercer lugar, liberar a los prisioneros de guerra que permanecen ilegalmente encarcelados en Israel. En cuarto lugar, seguir defendiendo la frontera manteniendo al mismo tiempo una presión diplomática sobre el Líbano para que su gobierno legitimo pueda comenzar a desarmar al Hezbollah.
EL OBJETIVO ‘HEZBOLLAH’.
Hezbollah es también conocido como Jihad Islámica, Organización de Justicia Revolucionaria, Organización de los Oprimidos de la Tierra y Jihad Islámica para la Liberación de Palestina.
Al asumir el poder de Irán en 1979, el Ayatullah Ruhollah Khomeini logró el consenso de la sociedad iraní para establecer un gobierno islámico de orientación shiíta. El país cambia su régimen laico a un sistema teocentrista, y de esta forma sé reformulan los fines del Estado iraní. Es así como Irán pasa a tener una política anti-israelí, e intenta aplicar la idea de la desaparición del estado judío. Dentro de las acciones que realizó Irán para destruir a Israel, está la desestabilizaron de la región. Es así como el Hizballah (Partido de Dios) fue establecido en 1982 en el Líbano, luego de la invasión israelí a ese país.
Este grupo es de origen islámico shiíta, de tendencia pro iraní. El mismo se autodefine como un Movimiento de lucha islámico, que surge con una base ideológica, social, política y económica dentro del contexto de la realidad libanesa, árabe e islámica, comprometida con la lucha contra el Sionismo e inspirada en las enseñanzas de Ruhollah Khomeini
Sus principales objetivos son: Convertir al Líbano en una república islámica; evitar toda influencia no islámica en la región y destruir al Estado de Israel.
Sus Características: Es un grupo antioccidental y antiisraelí; de tendencia islámica shiíta y de principios políticos e ideológicos basados en la revolución islámica iraní; tiene bancas en el parlamento libanés y esta legitimado políticamente en la sociedad libanesa; su estructura tiene dos divisiones: a) La política, y b) La militar; recibe el apoyo de Siria, que tiene intereses en los Altos del Golan, que fueron tomados en 1967 por Israel; aunque esta establecido como un movimiento de liberación -principalmente de la ocupación israelí del Líbano- se lo acusa de haber cometido actos terroristas; tiene lazos con Irán – éste le provee de armas, dinero y entrenamiento- pero ha realizado operaciones sin la aprobación del gobierno en Teherán; ejerce el control en la parte sur de la ciudad de Beirut, en el valle de Bikka’a y en el sur del Líbano. Se ha denunciado que posee células en Europa, Africa, América del Sur y en los EE.UU.
El Hezbollah había sido excluido por Washington de la lista de las organizaciones terroristas y de los movimientos de liberación nacional, pero fue reinscrito en esta lista negra en 2001 tras los atentados de 11 de septiembre en los Estados Unidos. Según su Secretario General, el Ayatollislam Hassan Nasrallah, «Hezbollah es la consecuencia de la invasión israelí en el Líbano en 1982». El 16 de septiembre de 1982 las organizaciones de izquierda e islámicas constituyen un frente de la resistencia nacional libanesa, rápidamente unificado por el movimiento shiíta Amal. En el origen este frente se establece en el suburbio meridional de Beirut pero poco a poco, aprovechando el vacío dejado por el Estado, se instala en el valle de Bekaa y sobre todo en el Sur del país.
Situado en la misma continuidad geográfica, el Líbano meridional forma con Palestina una misma zona cultural y económico, de ahí resulta la extrema sensibilidad de los habitantes a la tragedia de 1948, antecedente que acrecentó en la ultima invasión israelí la resistencia de esa población. Aunque en los medios occidentales solo se conoce esencialmente a la guerrilla shiíta, el Hezbollah es también un movimiento político con sus redes sociales y caritativas las cuales atrajo la simpatía y el apoyo de la población. El Partido de Dios se garantizó así un posicionamiento desde los sectores más bajos de la población y no por medio de una islamización directa que sería seguramente ineficaz en el Líbano.
En la cima de la organización civil de Hezbollah, se encuentra el Consejo de la Jihad, conformado en los años 1990-1991. Este sector tiene un partido político que está representado en el Parlamento por diputados entre los cuales uno es sunnita y otro cristiano.
El Hezbollah mantiene también una extensa red de escuelas, dispensarios y hospitales cuyo acceso está abierto a todas las comunidades, de forma gratuita o por un precio simbólico. Una estación de radio, una cadena de televisión y una activa editorial completan el dispositivo. Un miembro de la oficina política, Ali Fayed así expresó la filosofía política de la organización: «El problema con algunos movimientos islamistas, es la ausencia de visión geopolítico del mundo contemporáneo. Estos movimientos deben aceptar la idea del pluralismo político, de la divergencia, y renunciar a transformarlo en conflictos antagónicos. Deben también abandonar el uso de la violencia en la lucha para lograrlo y evitar hundirse en la lógica de la guerra civil que amenaza la unidad de las sociedades árabe musulmanas».
El Hezbollah no proporciona las cifras de su presupuesto que han sido evaluadas por diarios libaneses de 20 a 160 millones de dólares al año. Los ingresos proceden del zakat (la limosna islámica obligatoria) y también de las subvenciones de particulares, residente o no en el Líbano y de las contribuciones de Siria e Irán.
La rama militar se considera actualmente como una de las unidades de guerrilla entre las más eficaces del mundo. La Resistencia islámica, rama militar inicial del Hezbollah, recluta en principio entre los shiítas. No se conoce su personal pero se establece entre la población y opera en comando: golpes de mano y emboscadas son su modus operandi habituales. Hassan Nasrallah explica así: «La Resistencia islámica en el Líbano no dispone de bases militares, ni de cuarteles. Llevamos las armas cuando combatimos al enemigo en las zonas ocupadas de nuestro territorio». y para demostrar bien la eficacia de los métodos empleados, él añadió que “el Hezbollah neutralizó el dispositivo – radar instalado por la sociedad israelí ELBIT, destinado a detectar las infiltraciones en zona fronteriza así como el sistema antiobús Nautilus proporcionado al Tsahal (FF.AA. israelíes) por los norteamericanos».
Cabe destacar que en 1997 se crearon las Brigadas libanesas de Defensa abiertas a todo libanés, cualquiera sea su confesión o su convicción. Según el Secretario General Nasrallah, el reclutamiento de estas brigadas habría superado lo esperado y su personal seria de alrededor de 2000 combatientes. Del 14 de marzo de 1998 al 9 de marzo de 1999, estas brigadas habrían participado en 84 confrontaciones con el Tsahal pero parece que habrían actuado en apoyo de los comandos de la Resistencia.
Por su parte, dado que aún no se juzgó debidamente su capacidad, se puede decir que los servicios de información del Hezbollah resultan muy temibles. El contraespionaje permitió desmontar redes israelíes o pro israelíes cuyos miembros fueron sometidos a la justicia militar del Estado. La contra infiltración desde Israel se muestra también eficaz como se viera en el asunto de Ansariyah dónde se esperaba por información de inteligencia, a un comando israelí infiltrado que ingreso desde el mar. Los organos de Inteligencia del Hezbollah colaboran con los servicios secretos oficiales libaneses, sean civiles o militares.
Al Hezbollah se lo sindica como un brazo de Siria e Irán. Su alianza con Damasco y Teherán resulta de la conjunción de dos objetivos: el rechazo al sionismo y la credibilidad que adquirió en su lucha armada contra sus adversarios. El Hezbollah mantiene también una posición sobre la política regional e internacional. A nivel exterior, Mohamed Fadlallah, líder espiritual del grupo se expresa así por lo que se refiere a Irak: «Pensamos que los países árabes habrían podido reducir el bloqueo y ejercer presiones al efecto de favorecer una solución realista de la crisis». Sus ideas políticas sobre la reconstrucción del Líbano: «No me muestro ni optimista, ni pesimista. Soy más bien realista. En cualquier caso, el principio de la operación de saneamiento es prometedor; queda por saber si todas las partes apoyarán el nuevo régimen o le pondrán palos en la rueda”.
A pesar de la destrucción de las infraestructuras libanesas y el desplazamiento de más 600.000 libaneses, el apoyo a la resistencia del Hezbollah crece en el país. Se debe recordar que esta organización tiene 23 de las 128 bancas que cuenta el Parlamento libanés, así como algunas carteras del Gobierno; dirige numeras organizaciones sociales y escuelas y goza de una amplia red de apoyo a través del país. Se afianzan firmemente al Hezbollah los shiítas, que representan un 80% de la población del sur del Líbano y un 40% de la población libanesa total. Según fuentes libanesas, el Hezbollah tiene los medios para movilizar a más de 100.000 combatientes. Una personalidad política libanesa da esta imagen: «Su dirigente, Hassan Nasrallah, ya ha demostrado en sucesivas ocasiones el año pasado que era capaz de movilizar un millón de personas en la calle en manifestaciones de apoyo». Aunque ampliamente inferior a la de Israel, la potencia militar del Hezbollah sorprendió a los propios israelíes.
LA INTERVENCION DIRECTA DE LA INTELIGENCIA ISRAELI EN LA GUERRA DE IRAK
En julio del 2005, un alto responsable de la defensa iraquí reveló que Israel organizó varios atentados en Irak, bajo la protección de grupos islamistas wahabitas y salafies. Agentes del Mossad infiltrados habrían orquestado atentados con bombas contra objetivos civiles y embajadas, a la vez que se infiltraron durante el gobierno de Iyad Allawi, por medio del ex Ministro de Defensa Hazem Shaalan y el ex Ministro de Interior Fallah Nagib. También colocaron baathistas en los servicios de información iraquíes, de seguridad y en puestos financieros. Israel se propone así debilitar a Irak y elevar el descontento popular a la vez contra la Resistencia y contra la dirigencia shiíta.
Es así como Israel desempeñó un papel importante en la batalla por la ciudad de Fallujah, a pesar de la preocupación norteamericana de ocultar este hecho. La muerte de un funcionario israelí en Fallujah reveló la existencia de un gran número de funcionarios, de francotiradores y de militares israelíes en Irak. Sobre la base de las estadísticas de la prensa israelí, Israel no tendría más de 1000 funcionarios y soldados dispersados en las unidades norteamericanas que operan en Irak. Además hay 37 rabinos entre las tropas estadounidenses, lo que lleva a creer que el número real debe ser superior, por la relación entre religiosos y tropa.
El diario Ha’aretz admitió que muchos ocultan su identidad judía. Actualmente, hay una campaña de contratación y reclutamiento que coincide con la escalada de las operaciones en Irak. Una de estas campañas, la del rabino Irving Elson, que en uno de sus últimos discursos dado en Nueva York incitó a que haya más rabinos que fueran a combatir, a la vez que los motivó a incorporarse en las fuerzas estadounidenses. Además otro rabino emitió un dictamen que establece que los que mueran en Fallujah serán «mártires». Estados Unidos tiene necesidad de la experiencia de los israelíes para administrar los enfrentamientos en las ciudades iraquíes, dado que dos generaciones de sus fuerzas armadas carecen de esta experiencia desde la guerra de Vietnam.
El papel israelí no es ni técnico ni complementario a nivel de los norteamericanos. Más bien, su aporte se basa en una parte de la visión establecida por sus dirigentes políticos y militares antes del lanzamiento de la guerra, y cuyo objetivo es destruir todo papel regional para Irak y de eliminar toda amenaza futura que pueda representar este país para Israel.
Gracias a distintos títulos de prensa, lo más importante del plan israelí en Irak pasó a ser publico, siendo la revelación más importante las operaciones del Mossad para establecer redes en el Norte y el Sur, la eliminación de los científicos iraquíes y la intensificación de la compra de bienes inmuebles, propiedad y terrenos al norte, especialmente en Arbil, Kirkuk y Mosul.
Esta situación tendría relación con el anterior proyecto puesto en marcha diez años antes de la caída de Bagdad. Israel anima a los dirigentes kurdos a separarse de Bagdad para administrar su región, pero al mismo tiempo, Israel quiere que los kurdos desempeñen un papel pivote en el Irak de posguerra, debido a las relaciones históricas que estableció con los kurdos. Probablemente, Israel avanzó en el desarrollo del plan anunciado por el Ministro de Infraestructura, Joseph Paritzky, encaminado a instalar tuberías para traer el petróleo de Irak a Israel, pasando por Jordania.
Un informe de la seguridad turca publicado recientemente por Jumhuriyet confirmó las tentativas de Israel de activar la línea hacia Haïfa lo más rápidamente posible. Pero según este informe, los israelíes creen que las fuerzas norteamericanas son incapaces de imponer seguridad y estabilizar en Irak., lo que dificultaría la aplicación del plan.
Esto perjudica a los israelíes que deben desarrollar sus propios canales con los poderes locales, comenzando por el punto pivote en el norte, y avanzando en el plan de puesta en práctica, que habían preparado mucho antes de la caída del antiguo régimen. Sin embargo, evitan ahora una confrontación con Turquía, que se preocupa por su extensión en el Norte. En este espíritu, Israel incita a los judíos iraquíes a ser un puente para organizar las relaciones con el nuevo Gobierno y en particular, intensificar las iniciativas comerciales con Irak vía Jordania.
Israel desea también tener algo que decir sobre el destino de Irak, mediante su influencia indirecta en la cumbre de Sharm El-Sheikh, lo que puso furioso a la vez a Siria y Turquía. Este rol, extenso e inesperado, del papel de Israel en distintos ámbitos de Irak, confirma que Israel es el principal beneficiario de la guerra, así como el primer beneficiario de la escalada norteamericana con respecto a Irán, por lo que se refiere al expediente nuclear.
Irak no es Rusia, e Irán no es China, y no representan pues ninguna amenaza para los Estados Unidos, sino que ambos representan una amenaza para el Estado de Israel. En conclusión, se puede decir que los partidarios del Likud están utilizando la campaña de Bush contra el terrorismo como una cobertura para alcanzar los objetivos de Israel en Irak. Por lo tanto, el objetivo de la batalla de Fallujah es romper la columna vertebral de la resistencia y abrir la vía a la terminación del plan israelí.
Un alto funcionario iraquí no descartó la pista del Mossad sobre los dos diplomáticos argelinos secuestrados en Bagdad por un comando armado en pleno barrio El-Mansour, un acontecimiento que causa estupor en Argelia y hunde en el pavor al cuerpo diplomático árabe en un país donde el caos es aprovechado por grupos incontrolables. El encargado de negocios argelino, Ali Belaroussi, 62 años, casado y padre de cuatro niños, así como el agregado diplomático Azzedine Belkadi, 47 años, soltero, fueron secuestrados en compañía de su conductor cerca del restaurante Al-Sa’ en el barrio El-Mansour, en el oeste de la capital.
El-Mansour, barrio residencial y diplomático, constituye con la zona verde donde se encuentra la sede de la embajada norteamericana, los lugares mejores protegidos de la capital iraquí. Las fuerzas norteamericanas e iraquíes patrullan permanentemente, mientras que se instalaron también algunos puestos fijos de la policía en los cruces neurálgicos del barrio. Es sin embargo casi imposible perpetrar un ataque o una retirada sin correr el riesgo de chocarse con estas fuerzas cuyo número se reforzó estas últimas semanas, en particular, desde el recrudecimiento de los ataques contra las representaciones diplomáticas.
Los raptores, según todos los indicios tenían cómplices ya que la operación pareció ser preparada cuidadosamente y minuciosamente realizada por hombres bien preparados e informados. Habida cuenta de su manera de actuar, de la rapidez del acto, y de la manera con la cual emboscaron a los dos diplomáticos, los raptores tenían el perfil de conocer con una precisión de comandos especiales el procedimiento.
Este secuestro suscitó el estupor en Argelia y despertó numerosos interrogantes que se producen en un clima de ataques repetidos contra los representantes de los cuerpos diplomáticos. Recientemente, el más alto representante de Bahrein en Irak y el embajador de Pakistán en este país habían sido victima de ataques. El primero fue herido ligeramente, el segundo había salido indemne mientras que el 7 de julio, fue asesinado el encargado de negocios egipcio Ihab Echarif, el más alto representante de Egipto en Irak. Pero a pesar de lo anterior es significativo que se haya podido tomar como rehenes a diplomáticos argelinos, mientras que Argelia, que no se implica en el conflicto iraquí, goza de un gran respeto por parte del pueblo iraquí, sin distinción de confesiones.
Las relaciones históricas privilegiadas entre Argelia e Irak, datan de la guerra de liberación, y las posiciones argelinas contra el empleo en Irak por las fuerzas norteamericanas así como sus posiciones en favor de la causa palestina hacían de los nacionales argelinos personas casi intocables y, por añadidura, no representaban ningún interés para los raptores si estos últimos se encontrarían en las filas de la resistencia.
LAS OPERACIONES DEL MOSSAD EN EL KURDISTAN
La vieja cooperación entre israelíes y kurdos fue reactivada después de la guerra que expulsó a Saddam Hussein del poder en el año 2003. Esta cooperación secreta entre israelíes y kurdos de Irak ha sufrido una disminución, debido a la influencia de Washington. Después de la designación del dirigente kurdo Jalal Talabani a la Presidencia de la República de Irak en la primavera 2005, un conflicto de intereses apareció entre los dos aliados. Para no ser criticado por los shiítas y los sunnitas, Talabani, nuevo jefe del Estado, no podía dejar desarrollar más relaciones condenadas por la inmensa mayoría de los iraquíes.
Una parte de los agentes israelíes habría dejado el norte de Irak. No seguiría siendo más que un centenar, y los hombres de negocios israelíes ya no actúan prácticamente más que mediante intermediarios kurdos o jordanos. El conflicto con todo había ayudado a estrechar la asociación entre el Mossad y los responsables kurdos, aliados de treinta años contra el régimen nacionalista de Bagdad. Para Israel, se trataba de proyectar las aspiraciones federales de los kurdos y de contener la influencia iraní en Irak. Después de las hostilidades, los israelíes, impacientes de ver probablemente millares de peregrinos iraníes penetrar en Irak, intentaron en vano convencer a los estadounidenses de cerrar la frontera iraco-iraní según palabras declaradas al diario Le Fígaro por Patrick Clawson, director adjunto del Institute Near East Policy de Washington.
Pero los Estados Unidos, preocupados por no dirigir a sus aliados shiítas iraquíes, hicieron oídos sordos. Los Israelíes, constatando que sus aliados estadounidenses no dominaban el terreno, entonces decidieron tomar la cuestión en sus manos. Instructores israelíes, disfrazados a menudo de hombres de negocios, fueron encargados de mejorar la formación de los milicianos kurdos. A principios de 2004, aproximadamente 1200 agentes del Mossad y de la inteligencia militar israelí operaban en Kurdistan, según estimaciones militares francesas. Su misión: Crear fuertes comandos kurdos en un número considerable para combatir las milicias shiítas, con dirección de Teherán, en el sur de Irak, en particular, las del líder Moqtada al-Sadr.
Massoud Barzani, del Partido democrático del Kurdistan, considera que una relación con Israel «no es un crimen, puesto que la mayoría de los países árabes comparten información con el Estado hebreo. Siempre, las montañas del Kurdistan fueron un nido de espías». La presencia de una considerable población en esta región, autónoma desde 1991, permite a los israelíes reclutar agentes que infiltrarán otras organizaciones. En la actualidad, la prioridad kurda de infiltrar al nuevo ejército iraquí, dirigido en adelante por uno de ellos, puede servir a los intereses israelíes. Al combinarse con los kurdos de Irak, el Estado hebreo reforzó su vigilancia sobre Irán y Siria, sus dos grandes enemigos en Oriente Medio.
Pero el activismo israelí terminó por molestar a Washington, «Se recibe una fuerte presión por parte de Washington para que decidamos nuestras maniobras con los Kurdos», declaró un israelí enviado a Erbil bajo una cobertura universitaria. Es así como los norteamericanos no están ya de acuerdo con los planes israelíes. Washington no desea tolerar más una presencia no del todo clara para sus intereses.
Seymour Hersh, periodista del New Yorker, afirma también que agentes israelíes entrenan comandos kurdos en el Kurdistan iraquí e hicieron incluso incursiones en Irán alrededor de instalaciones nucleares, debido a que los servicios de información israelíes establecieron que combatientes extranjeros ayudaban a los insurrectos en Irak con el apoyo de los servicios secretos iraníes. Los Israelíes habían aconsejado enérgicamente a los Estados Unidos cerrar la frontera entre Irak e Irán, a cualquier precio.
A partir del otoño 2003, los israelíes pudieron constatar que se había ignorado sus consejos y advertencias y que la guerra de los estadounidenses contra los insurrectos eran fracasos sucesivos. Varios responsables en Europa, Oriente Medio y los Estados Unidos le confiaron en varias entrevistas a Hersh que al final del año 2003 Israel había llegado a la conclusión que la administración Bush no sería capaz de aportar estabilidad y democracia en Irak.
Israel necesitaba otras opciones. Agentes israelíes y militares trabajan ahora discretamente en el Kurdistan iraquí, entrenando unidades de comandos kurdos. Más importante aún para Israel es que estos pueden infiltrarse en las regiones kurdas en Irán y Siria. Miembros del Mossad que se hacen pasar para hombres de negocios operan también en esta región lo que permite que al combinarse con los kurdos, Israel tenga ojos y oídos en Irán, Irak, Siria e inclusive Turquía. Según la investigación de Seymour Hersh, «los agentes israelíes, acompañados de comandos kurdos, pudieron cruzar la frontera entre Irak e Irán para colocar explosivos y otros aparatos sensibles cerca de instalaciones nucleares iraníes señaladas como sospechosas».
Esta situación ya ha irritado al vecino turco, impaciente de las operaciones israelíes en el norte de Irak, que podrían tener como consecuencia, fomentar las ambiciones de los kurdos de crear un Estado independiente, incluyendo parte del territorio de Turquía, Siria, Irak e Irán.
AUTOR: RAMIRO ANZIT GUERRERO. Doctor en Derecho Penal y Ciencias Penales (USAL). Magíster en Estudios Estratégicos (INUN).
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