Mercenarios (29 de agosto al 5 de septiembre 2003)

 

En 1999 la Comisión delas Naciones Unidas sobre Derechos Humanos señaló que la participación demercenarios en conflictos armados”y en cualquier otra situación en la que susservicios son ilegales puede comprometer la autodeterminación de los pueblos, ysiempre impide el disfrute de los derechos humanos” en los territorios dondeactúan.

 

La palabra mercenarioes de vieja data, proviene del latín mercenariusy según la Real Academia de la Lengua Española designa al que “por estipendiosirve en la guerra a un poder extranjero”. Estas agrupaciones de combatientes existen desde mucho antes que losejércitos nacionales, nacidos durante la era napoleónica.  En la revolución estadounidense Gran Bretañafomentó el envío de estos contingentes para no involucrarse en forma directa,así como también a las guerras de independencia de los países suramericanos.

 

Desde entonces hastaahora los mercenarios son contratados para cumplir misiones en tercerospaíses.  Esto permite al estadocontratante lograr ciertos objetivos de política exterior sin comprometer a susfuerzas armadas, dejándole abierta la posibilidad de una negación oficial silas cosas no resultan como es debido.

Dado su carácter empresarial, estos grupos tambiénson denominados “ejércitos privados” o “corporaciones militares privadas”. Estadenominación además despoja a sus miembros del tono peyorativo que hoy en díatiene la palabra mercenario. Hay países en los que la ley prohíbe laconformación de este tipo de asociaciones, pero en Estados Unidos, GranBretaña, Suráfrica y Francia han logrado surgir y consolidarse.  El Libro Verde emitido por el gobiernobritánico señala que “la demanda de servicios militares privados probablementecrecerá (…) Un fuerte y reputado sector militar privado podría tener el rol depermitirle a las Naciones Unidas responder en forma más rápida y efectiva a lascrisis.  El costo de emplear compañíasmilitares privadas para algunas funciones en las operaciones de la ONU podríaser mucho menor que el de las fuerzas armadas nacionales”.

 

Según Radio Nederland,la elaboración de este libro fue ordenada por el gobierno inglés en respuesta alas quejas por la actuación de la firma Sandline International en el conflictode Sierra Leona.  En el prólogo elcanciller Jack
Straw insiste en que a través de los mercenarios los ejércitos nacionales seliberarían de participar en las múltiples misiones de paz planteadas desde1989.

Estimados extraoficiales indican que existen 35firmas reconocidas en este ramo, pero el número con seguridad es mayor debido ala cantidad de profesionales de armas que fueron desmovilizados en esos paísestras la finalización de la Guerra Fría. Por ejemplo Military Professional Resources Inc. con sede en Estados Unidosse ufana de poseer “más generales por pie cuadrado que el Pentágono”.

 

En una monografía parala universidad Rutgers Henry Sánchez establece la existencia de cuatro tipos decorporaciones militares privadas:  lasque son capaces de todo con tal de obtener alguna ganancia, incluidas masacresy violaciones a los derechos humanos; las contratadas por “estados anfitriones”para brindar seguridad en determinadas regiones; las dedicadas a proveerentrenamiento para la lucha en terceros países y las que obedecen a unaestructura netamente corporativa, y actúan sometidas a normas de escrutiniopúblico.

 

El grupo demercenarios más reputado en el mundo es ExecutiveOutcomes.  Su sede principal está enSuráfrica, y según el referido autor ha declarado ganancias anuales por 55millones de dólares.  En 1993 fueroncontratados para el entrenamiento de las fuerzas gubernamentales enAngola.  Posteriormente hicieron lopropio en Sierra Leona, donde además del pago en efectivo les prometieronconcesiones de explotación de minas de diamante.

 

Military Professional Resources Inc. aclara que no provee fuerzas para el combate, sino entrenamiento,análisis técnicos, planificación de operaciones y otros servicios.  Sus actividades fueron reconocidas en lospaíses bálticos y también en Colombia.

 

Sandline International, inscrita en Bahamas pero con oficinas en Estados Unidos y GranBretaña, recluta a militares retirados de ambos países.  Sus voceros indican que trabajan para unselecto grupo de gobiernos y “fuerzas de liberación”, pero que evitanrelacionarse con estados señalados de crímenes de lesa humanidad o grupos quetrafiquen drogas.

 

Otra empresa que sepuede mencionar en DynCorp., quesegún la revista Fortune fue contratada para la custodia personal del líderopositor afgano Hamid Kharzai, y NorthropGrumman, que firmó un contrato con el gobierno estadounidense para elmonitoreo de vuelos ilícitos y la fumigación de plantíos de coca y amapola enPerú y Colombia.  Al parecer, la guerracontra las drogas abre oportunidades de servicio a los ejércitos privados.

 

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