Nuevamente, la violencia sindical (18 al 25 de octubre de 2006)

Nuevamente la violencia sindical
El enfrentamiento entre patotas sindicales en el traslado de los restos de Perón a San Vicente reactualizó uno de los peores rasgos de la vida sindical y política nacional.
En lo que debía ser una fiesta de conmemoración, la disputa por un lugar en la escena desató una extendida pelea entre sectores del gremio de camioneros y de la construcción. En un momento de la misma, un chofer de Pablo Moyano, hijo del líder de la CGT y dirigente, a su vez, del sindicato de camioneros, realizó varios disparos con una pistola, lo cual podría haber convertido un hecho lamentable en una tragedia.
El recurso a la violencia por parte de grupos sindicales no es nuevo, ni tampoco son novedosos los enfrentamientos entre sectores sindicales por disputas de poder o por rivalidades propias de barras bravas.
Un aspecto penoso de este episodio es que uno de los protagonistas, el gremio de camioneros, ha contado con reiteradas muestras de apoyo por parte del Gobierno incluso en momentos en que empleaba métodos agresivos en conflictos sindicales.
Otro es que el Gobierno bonaerense resignó el monopolio del resguardo de la seguridad de un espacio público a manos de un grupo que no estaba calificado legal ni profesionalmente para hacerlo y del cual, en todo caso, podían esperarse conductas violentas.
También es de lamentar que se haya atacado el museo donde se guardaban objetos de Perón, que pertenecen al patrimonio histórico colectivo.
La gresca de San Vicente ha traído a la memoria el hecho mucho más grave de la masacre de Ezeiza de 1973 y ha causado daño a la imagen de la Argentina y, muy posiblemente, afectado políticamente al Gobierno. Sólo queda esperar que la Justicia —corrigiendo la lentitud que la caracteriza en la investigación de otros hechos en los que están involucradas personas vinculadas con el Gobierno— actúe con prontitud para establecer las responsabilidades del caso. Y que, en caso de que existan, no se deje influenciar por presiones políticas en busca de impunidad.
El enfrentamiento en San Vicente es la reiteración del recurso a la violencia por parte de grupos sindicales. La Justicia debe actuar con prontitud para establecer responsabilidades y que no sea sometida ni se allane a presiones políticas.
EDITORIAL
DIARIO CLARÍN (ARGENTINA)

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