Planes de seguridad ciudadana

Planes de seguridad ciudadana
Indudablemente, la violencia y la delincuencia son uno de los principales problemas del país y algo debemos hacer. En el caso de la violencia, es largamente más interpersonal que colectiva y en la delincuencia el gran problema es el delito menor, sin dejar de reconocer que los delitos agravados se han incrementado de manera significativa en los últimos años.
A continuación, proponemos algunos planes de convivencia pacífica, herramienta eficaz para los tiempos violentos que vivimos.
PLAN DE CONVIVENCIA PACÍFICA
Para desarrollar este plan debemos empezar implementando un plan piloto en algunos distritos de la ciudad de Lima para conocer científicamente la conducta y normas culturales de la población, asociadas a comportamientos violentos y agresivos. Propongo distritos populosos con alto grado de violencia. Si queremos encontrar respuesta a estos fenómenos violentos, debemos poner en marcha este tipo de planes piloto como el que estamos proponiendo. El proyecto puede denominarse “Hacia una estrategia de convivencia pacífica en el Perú”, involucrando a instituciones públicas y privadas en la temática de seguridad ciudadana, universidades y encuestadoras .
El proyecto deberá desarrollar un proceso de investigación, de implementación de estrategias de comunicación a través de medios masivos e interpersonales. Asimismo, un proceso de evaluación. Propongo coordinar este trabajo desde el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana (CONASEC) con la partición de otras instituciones públicas y privadas.
El estudiar sobre comportamientos, conductas y normas culturales de la población en relación con compartimientos agresivos, es un excelente punto de partida para acercarnos al inquietante problema de la violencia y delincuencia del país. Delincuencia que según las últimas informaciones, no discrimina víctimas. Debemos empezar realizando una encuesta para medir las conductas violentas de las comunidades en los distritos escogidos.
Paralelamente, habría que empezar consultando documentos del tema en las instituciones estatales encargadas de ello, pero a la vez ahondar la búsqueda de información en Internet, libros, monografías, investigaciones de ONG, memorias de seminarios, tesis publicadas y otros como artículos de medios de comunicación. La información obtenida habrá que reseñarla en anexos como autor, tema, fecha publicación, resumen del documento y luego habrá que clasificarla según tipo de estudio de acuerdo a la información obtenida. Por ejemplo, el conjunto de actividades desarrollada por una institución, diagnósticos, estadísticas, políticas públicas, normativa.
Se podría trabajar clasificando algunos temas como prevención, delito menor, delincuencia en general, convivencia y seguridad, impunidad frente al delito, violencia intrafamiliar, exclusión social, consumo de alcohol y drogas. Es importante trabajar estas propuestas en el país para que la problemática delincuencial no adquiera proporciones con cifras alarmantes.
PLAN DE REDUCCIÓN DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
Un segundo plan de suma importancia sería el de intentar modificar los patrones de interacción de los peruanos, abocándonos a tratar de reducir la violencia verbal y física entre las parejas y sus hijos. Se deberá diseñar una estrategia de información, educación y comunicación orientada al objetivo mencionado.
Debemos empezar con una encuesta que nos revele cuáles son los comportamientos violentos que más prevalecen. El componente educativo se deberá realizar a través de talleres para instituciones como el vaso de leche, comedores populares y otras organizaciones de la comunidad. En un taller podría tratarse temas como conflictos y peleas dentro del núcleo familiar o crianza de los menores de edad y adolescentes, desarrollando propuestas como “es mejor hablar que pelear”, eslogan que se debería comunicar a toda la comunidad por diversas vías, a través de un plan de medios masivo.
La encuesta podría ser dirigida a hombres y mujeres mayores de 12 años y con preguntas como:
– Personas que informan de gritos a menores o adolescentes para corregirlos, durante el último mes.
– Golpes a niños o adolescente durante el último mes
– Golpes a niños con objetos durante el último mes
– Encierro a menores
– Golpes a su pareja
– Insultos con violencia en la familia
– Violencia con vecinos de la zona
Se debería poner en marcha una serie de planes de acuerdo a la realidad de cada población, trabajando directamente con los presidentes regionales y alcaldes.

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