Reingeniería en las empresas de seguridad

Reingeniería en las Empresas de Seguridad
Las Empresas de Seguridad en la Repùblica Argentina están enfrentando un delicado proceso de cambio; una Reingeniería que abarca sus aspectos operacionales, de recursos humanos, comerciales y administrativos.
Sobre la carencia de personal adecuado para la función se ha escrito un sinfín de artículos, y todo indica como colorario que la Selección es de regular a pèsima y cada vez, a raíz de los altos costos de las distintas etapas, se excluyen más procesos (verificación domiciliaria; informes de empleos anteriores; etc)
El mercado laboral, en su acelerada transformación ha dejado en la calle a miles de personas con amplia experiencia en sus respectivos rubros; jóvenes de edad pero, demasiados viejos para determinados puestos en la industria, el comercio o algún servicio.
Marginados y sin oportunidad de desarrollo, estabilidad o salarios dignos, la variante ocupacional más ràpida y de fácil acceso es la Seguridad Privada (especificamente en la Vigilancia Preventiva, para la cobertura de puestos de Agente de Seguridad -mal llamado Vigilador-).
Desde mediados de noviembre de 2008 hasta dos días antes de la Navidad, se han publicado unos 800 avisos solicitando Personal de Seguridad -con o sin experiencia, de 21 a 50 años, domiciliados en la Ciudad de Buenos Aires o en cualquier parte- lo que demuestra que el Sector está en contínuo crecimiento -o que sus estructuras, fuera de los normales refuerzos que se requerieren para las fiestas, servicios eventuales o vacaciones, tiene una muy alta rotación de personal-.
En lo personal, dudo que se hayan podido cubrir los puestos ofrecidos y dudo mucho más que las Empresas hayan cumplimentado todos los protocolos de Seleción, Incorporación, Alta ante los Organismos de Aplicación y que el personal haya sido capacitado para la tarea con los Cursos obligatorios (tanto en la Ciudad como en la Provincia de Buenos Aires), los motivos:
– Falta de tiempo
– Falta de recursos
Ambos factores, difíciles de conseguir y administrar aun fuera de los tiempos de crisis, influyen directamente en la incorporación de personal,
La Reingeniería, mencionada al inicio del artículo, abarca tal vez lo más complicado de conseguir: el cambio de mentalidad.
Directores (a veces dueños) de Empresas de Seguridad pretenden conducir las mismas como si fuesen Institutos Penitenciarios, olvidando que la actividad está regida, además de toda las Reglamentaciones, por la Legislación Laboral (y que existen, entre otras cosas: Abogados Laborales, Demandas Laborales, Jucios Laborales y en todos los casos hay que pagar -o al Abogado o al Agente de Seguridad, o los dos); Jefes de Operaciones bajo constante presión: Supervisores mal preparados o Jefes de Servicio elegidos por que viven cerca del Objetivo.
Frente a esta situación, la Gerencia Comercial (si es que existe en la Empresa) propone la contratación de un Ejecutivo de Cuenta. Como se imaginarán, sólo el título del puesto ya cuesta $ 4.000 mensuales (más gastos de representación, movilidad, telefonía libre y todos los gastos que demande su función) y quien sea elegido debe reunir:
– Idoneidad en el manejo de las relaciones personales e interpersonales
– Excelente presencia y trato
– Conocimiento profundo del mercado
– Saber de Seguridad y poder asesorar en el momento
El Ejecutivo de Cuenta -que no es un vendedor de servicios- se convierte en la pieza clave dentro de la Empresa de Seguridad: conoce casi todo de ésta y todo sobre el Cliente, sus necesidades, sus problemas, sus exigencias. Representa a la Empresa y es un aliado del Cliente.
Lamentablemente, se presentan los siguientes casos:
– Los Directores ( a veces dueños) quieren manejar toda la negociación; las condiciones contractuales y los aspectos operativos de los Servicios (actuales o potenciales)
– El Ejecutivo de Cuenta es un empleado, con un sueldo equivalente al de un Supervisor, pese a que debe estar impecable, siempre y afrontar una serie de gastos a veces difíciles de comprobar fehacientemente.
– Los Gerentes Comerciales desconfían del Ejecutivo de Cuenta -por su excelente relación con el Cliente-, del Jefe de Operaciones, por que no le da las respuestas operativas inmediatas y de los Supervisores, aduciendo que no le informan la realidad de los Servicios (ocultando información o desconociendo hechos).
Entonces y para no extender más este artículo:
– La Empresa de Seguridad sigue trabajando al ritmo de las necesidades; controlando el día a día, evitando gastos innecesarios e incorporando personal en forma masiva, sin reparar en detalles (fortalezas ni debilidades)
– No hay tiempo ni dinero para la Mejora Contínua (todas las Empresas lo refieren en sus carpetas de presentación).
– Se deja para más adelante todo lo inherente a capacitación de los mandos medios; renovación de equipamiento y tecnología.
– Se privilegia la cobertura de los Objetivos, como sea y con quien sea a riesgo de hacerlo con personal no habilitado ni instruido.
– Se venden servicios imposibles de cumplir (que luego el Ejecutivo de Cuenta -si es que existe- debe convencer al cliente sobre las dificultades operativas para su cumplimiento y prometer, a costa de su prestigio, modificaciones razonables y en tiempos acotados).
Finalmente:
La Crisis (tal cual la conocemos todos) se inició a fines de noviembre de 2007 en EE.UU; se empezó a mostrar en nuestro país en setiembre de 2008 y su punto culminante se experimentará -según informes de fuentes confiables- a fines de febrero de este año. Entonces: a prepararse; ésto, recién empieza!

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