Segundo manual básico de seguridad

2°Parte) SEGURIDAD BÁSICA CONTRA INCENDIOS:
Para que un fuego se inicie necesita de cuatro componentes:
1. Combustible-
2. comburente-
3. Calor-
4. Reacción Química.
COMBUSTIBLE- Es cualquier material que pueda ser presa del fuego (madera, papeles, hidrocarburos, etc).
COMBURENTE- Es el agente oxidante que le cede sus electrones al combustible (el oxigeno y el ozono, algunos ácidos, y otras combinaciones químicas)
CALOR- Se refiere a la mínima temperatura con la que un cuerpo entra en combustión (por ejemplo el papel arde a los 147 grados Fahrenheit)
REACCIÓN QUÍMICA- Hace referencia al intercambio que se produce entre los diferentes componentes del fuego y los materiales que consume a su paso.
LA EXTINCIÓN DEL FUEGO:
Se busca extinguir el fuego al ponerlo en contacto con todos aquellos materiales, productos químicos o factores que dificultan su combustión.
DIFERENTES TIPOS DE FUEGO:
Como se puede observar a simple vista en un matafuegos suelen figurar en ellos una serie de letras: A- B- C – D. Estas letras sirven para definir los diferentes tipos de combustibles que se pueden apagar con ellos.
1) LOS TIPO A están representados por un triangulo y engloban a los “Sólidos Carbonizables” por ejemplo: maderas, papel, pieles, sedas, telas, cueros, corchos, etc.
2) LOS TIPO B, están representados por un cuadrado y engloban a cuatro grupos diferentes:
1. Sólidos licuables: como ceras, parafinas, látex, caucho, plásticos, etc.
2. Líquidos no miscibles: naftas, gasoil, querosenes, barnices, etc.
3. Líquidos miscibles: alcoholes, metiles, acetonas, etc.
4. Gases Inflamables: butano, etano, gas natural, hidrógeno, propano, etc.
3) LOS TIPO C, están representados por un circulo y apuntan a combatir los fuegos en sistemas eléctricos, por ejemplo: tableros, cableados, capacitores, baterías, generadores, transformadores, etc.
4) LOS TIPOS D, están representados por una estrella y combaten todos aquellos metales inflamables, por ejemplo: aluminios, Zinc, sodios, titanio, etc.
CONSIDERACIONES FRENTE AL EPISODIO DE FUEGO:
Si se desea combatir correctamente cualquier clase de fuego, el vigilador debería de conocer minimamente cuales son los factores que están contribuyendo a alimentarlo y también por supuesto deducir cuales serian las mejores herramientas para combatirlo.
1. Pensar antes de actuar.
2. Mantenerse en control y alerta.
3. Conocer a la perfección la ubicación exacta de los matafuegos, extintores y mangueras de incendio.
4. Tener bien en claro su papel en el plan de evacuación programado.
5. Lo principal es la seguridad propia y la de los otros.
LA UTILIZACIÓN DEL AGUA:
Si bien el agua es uno de los principales elementos utilizados para combatir el fuego, un vigilador debe de ser plenamente consiente de los alcances y limitaciones que conllevan la utilización de la misma.
El vigilante podrá valerse de este recurso siempre y cuando:
• Conozca la ubicación más cercana de las mangas de incendio.
• Sepa operar una manguera de incendio.
• Conozca que se puede usar para extinguir un fuego de clase A (es decir fuego sobre combustibles sólidos).
• Y que sobre todo sepa, que es muy peligroso intentar apagar un fuego de clase C (eléctricos) porque el agua es un conductor excelente de la electricidad y el operador de la manguera puede recibir una descarga fatal de manera directa.
EL HUMO:
El humo es uno de los factores que más muertes provoca en los incendios mucho más que la misma acción directa de las llamas.
El numero de personas que muere por “hipoxia” o el envenenamiento e irritación del sistema respiratorio-pulmonar por la inhalación del humo y los gases tóxicos, supera el 75% es decir que solo el 25 % restante muere por otras causas en el siniestro.
En los incendios dentro de locales o depósitos, suelen formarse tres tipos diferentes de humo (todos ellos letales para los seres vivos) estos son:
• Monóxido de carbono.
• Sulfuro de hidrógeno.
• Cianuro de hidrógeno.
En fin se debe ser muy cuidadoso con la presencia del humo en los incendios porque el riesgo de perder la conciencia y desvanecerse cuando menos se los espera es muy alto. Las recomendaciones más básicas sino se posee el equipo adecuado (como mascaras de oxigeno y otros implementos) es que se utilice un paño húmedo para proteger la zona de la nariz y rostro y que la persona intente desplazarse a ras del suelo dado que el humo tiende a permanecer en las alturas.
EL PLAN DE EVACUACIÓN:
Finalmente llegamos al punto más importante en la segunda parte de esta guía: la evacuación. Para una correcta evacuación es necesario que todo el personal de seguridad conozca su lugar y función dentro del plan determinado (por esta razón son tan importantes los simulacros) a continuación detallare algunas pautas básicas a seguir en caso de incendios:
1.) VERIFICACIÓN: al darse la alarma de incendio o recibir un aviso o sospechar de un posible foco ígneo, se procederá a verificar el lugar donde se desarrolla y la magnitud del mismo.
2.) ANÁLISIS: según el tipo y magnitud del incendio el vigilador evaluara si esta dentro de sus posibilidades el sofocarlo o no.
3.) AVISO: a esta etapa se llega cuando se percibe que el fuego presenta peligro para las personas e instalaciones del complejo. Y se divide en tres partes:
• Comunicación radial inmediata sobre la puesta en marcha del plan de evacuación.
• Aviso a bomberos y a la policía. (dando comienzo al Plan de Evacuación)
• Comunicación a los clientes o personas dentro del edificio.
4.) CORTE DE SUMINISTROS: al ser el incendio de una magnitud importante se procederá a cortar los suministros energéticos y de gas, por el peligro de exponer los mismos al contacto con las llamas y las personas.
5.) EVACUACIÓN: las personas designadas a llevar a cabo el plan de evacuación obrar según lo previsto.
6.) EXTINCIÓN: en este punto puede o no que allá un personal de seguridad designado a intentar extinguir el fuego o al menos a controlarlo. También puede dejarse esta tarea exclusivamente al personal de Bomberos y el vigilador colaborar con el personal de bomberos.
7.) EVALUACIÓN DE LA SITUACIÓN: en todo momento el vigilador deberá estar evaluando los riesgos y posibles peligros para informar por radio de las condiciones en las que se encuentra su sector: humo, oscuridad, posible derrumbe de techos, fuego en salidas de emergencia, etc. Y tomar las decisiones correspondientes a cada caso.
FINAL DE LA GUÍA 2:
Nada puede prepararnos para una catástrofe o siniestro, pero si podemos estar lo suficientemente entrenados como para no perder la compostura y actuar según un plan específicamente diseñado a tal fin.
Una vez más: la capacitación del personal de seguridad es importantísima y constituirá en estos casos la diferencia entre la vida y la muerte de uno mismo y de todas las personas a su cuidado. Hay muchas más cosas por decir y aprender en cuestiones de seguridad.
Esta guía es muy básica: no lo olviden, hay que seguir capacitándose y aprendiendo siempre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.