Teoría de la crisis (II)

«Es un profundo error creer que no hay nada por descubrir; equivale a tomar el horizonte por el límite del mundo.» LenierreRecapitulando algunas observaciones sobre la primera parte de este artículo, (ver entrega anterior) parece importante en este momento hacer claridad sobre una definición coherente del término «teoría», como elemento especifico que permita equiparar la epistemología del tema.Esperando que no sea demasiado tarde, aunque como diría el poeta, lingüista y educador norteamericano Henry W. Longfellow: «Todo llega a quien sabe esperar», se retoma este vocablo con la acepción mas utilizada por las ciencias de la psique como: serie de hipótesis que intenta explicar determinado orden de fenómenos.Continuando con el acercamiento anterior, la teoría describe dos grandes momentos del enfrentamiento de la crisis en el ser humano que pueden ser equiparables en las organizaciones:1. Tanto el sujeto como las organizaciones hacen una primera valoración preguntándose si hay o no algún peligro: antes que cualquier enfrentamiento tenga lugar, esta valorización primaria es un proceso cognitivo determinante.2. Luego hacen una segunda valoración que también implica una estrategia cognitiva, preguntándose en este caso ¿qué hacer?. Esta valoración dirige un cambio en la situación objetiva y también en el manejo de los componentes subjetivos (sentimientos, pensamientos, bienestar físico, conducta) relacionados con la situación.La crisis se caracteriza precisamente porque estos procesos de valoración se encuentran trastornados: por ejemplo; la organización no sabe cómo valorar la situación o bien no sabe qué hacer frente a ella.En lo tocante a los límites de tiempo en las situaciones de crisis, la mayoría de los terapeutas considera que el estado de crisis es agudo, en términos de un ataque repentino y de corta duración. Para autores, como Caplan, la crisis se resolverá típicamente entre 4 y 6 semanas. En realidad lo que está limitado en el tiempo (6 semanas) es la restauración del equilibrio (cesación de la conducta errática, el dolor emocional «cultural» en la organización y en el caso del ser humano las enfermedades somáticas) En las instituciones puede ser mas prolongado, pues el ser humano no tolera periodos de desorganización muy extensos.La generación de la restauración del equilibrio no implica necesariamente que la crisis haya sido resuelta positivamente, pues la solución puede seguir una dirección disfuncional, es decir no adecuada o sin parámetros claros. Ejemplo: la organización que pierde un empleado clave puede resentir intensamente su partida y desacomodarse funcionalmente hasta 6 u 8 semanas, pero luego reducirse este dolor mediante la concientización: «nunca más volveremos a creer en empleados de ese perfil». El límite temporal de las 6 semanas marca el momento a partir del cual la crisis se comenzará a resolver; la pregunta es si se resuelve positiva o negativamente, siendo este un punto central en la teoría de la crisis.Si analizamos la posibilidad de que una crisis se resuelva definitivamente especialmente en la empresas, esto dependerá de diversos factores, como por ejemplo la gravedad del suceso precipitante, los recursos materiales, los recursos personales, y los recursos sociales.Ahora bien, vale la pena hacer claridad aquí en el siguiente aspecto: un déficit en alguno de esos aspectos pueden convertir una situación estresante en una crisis.Describamos brevemente estos aspectos: los recursos personales tienen relación con la fuerza yoica del ser humano, en la organización hablaríamos de la cultura organizacional explícita e implícita y los mecanismos y planes de contingencia y emergencia formalmente instituidos, de igual manera la historia previa de situaciones de conflicto, experiencias anteriores en crisis, problemas no resueltos de estructura, bienestar organizacional, etc. Los recursos sociales se refieren a la gente que rodea al sujeto en el momento de la crisis, tales como la familia, los amigos, o los compañeros de escuela o de trabajo, para las instituciones, en este caso, podríamos pensar en sus complementadores, organizaciones filiales, gremios, asociaciones, proveedores, clientes, importando en cada caso no sólo quienes pueden ayudar, sino qué clase de ayuda pueden suministrar (apoyo emocional, compañía física, etc.). Los recursos sociales están relacionados con la asistencia disponible de ‘otros significantes’.Que resulta de la crisis: para mejorar o empeorar. Para los chinos, crisis significa peligro y oportunidad al mismo tiempo, con lo que se evidencia no solo una significación especial, sino dos maneras de resolución de una situación de este tipo: para empeorar o para mejorar.De la misma manera en inglés, la palabra ‘crisis’ viene de un vocablo griego utilizado para decidir, esto nos deja ver la crisis como un espacio decisivo donde se dará un cambio.Ciertos teóricos conceptualizan una resolución positiva de la crisis en tres etapas esenciales: penetración, integración y aperturaLa primera parte, implica ahondar de manera holista en el hecho de crisis, incluye la reflexión sobre el suceso y su significado para la persona en crisis, expresión de sentimientos, manteniendo un grado mínimo de bienestar físico durante la crisis, además de realizar adaptaciones interpersonales y de conducta apropiadas a la situación de tal manera que nos permita llegar a la segunda etapa.En la integración al interior de la ‘manufactura’ del devenir, se espera que la crisis se resuelva. El suceso y sus consecuencias deben finalmente tomar sus lugares a lo largo de otros espacios y guiar la vida de la persona o la organización, formando parte de una experiencia desarrolladora. Lo contrario de esta integración está artificialmente dividido, fuera de la conciencia, es como si no hubiera pasado o de algún modo niega su existencia permitiendo a la persona y a la organización el acceso a la tercera etapa.El permanecer abierta al futuro y no taponada al mismo; ‘abierto’ significa que una buena resolución de la crisis deja al sujeto y la institución en condiciones de iniciar una nueva empresa en su desarrollo, y de estar mejor provisto para ello.Implica una disposición positiva para continuar en el proceso de vivir. Lo contrario, ‘cerrado’, significa una crisis que desemboca en una situación donde parecen concluir muchas áreas de la vida: se apartan de sus relaciones, son incapaces de trabajar, tienen problemas para encontrarle gusto al vivir.Connotaciones témporo – espaciales de la crisisUna situación de crisis no ocurre en la inexistencia o en vacío, ninguna de ellas, por el contrario, está enmarcada y enmarañada dentro de los esquemas sociales, tanto para el ser humano como para las organizaciones. Por ejemplo, el desempleo es el resultado de una conjunción de hechos, que repercute en el sistema económico-social, el cual decanta hacia una crisis en la cabeza de familia esto a su vez incide en el ámbito familiar, y desde allí desencadena una crisis en uno o varios de sus miembros, la perspectiva teórica de los sistemas (lo sistémico) lo aborda y determina como «paciente identificado», desde el psicoanálisis hablamos de la expresión del síntoma en el Otro, (con o mayúscula).Del núcleo familiar hacia fuera, hacia las organizaciones, la situación puede darse de manera igualmente clara, es decir, las problemáticas de un miembro de la familia también tocaran las instituciones.La forma en que se desarrolle la dinámica entre la organización y su contexto puede darnos información sobre el inicio, la duración y la resolución de las crisis institucionales.Lo sistémico desde la psicología, basado en la teoría general de los sistemas establece subsistemas y suprasistemas. Si esto lo extrapolamos a la vida organizacional, los subsistemas son los diferentes sectores o aspectos de la cultura institucional. Entre las muchas clasificaciones que hay al respecto, se puede mencionar aquella que considera al sujeto y en este caso a la organización como una ordenación ajustada por 5 subsistema
s: Lo conductual, haciendo referencia a los comportamientos, el desempeño individual. Lo afectivo, generando una mirada sobre la carga emocional y los espacios relacionales que esto implica Lo somático, reflexionando sobre las estructuras físicas y lógicas de las instituciones Lo interpersonal, referido a los caracteres específicos de interacción con el medio y los pares Lo cognitivo enfocado hacia las estructuras de pensamiento e igualmente tocaría el know howPara lo sistémico la crisis se caracteriza por un desbalance en uno o más de estos subsistemas. Vale la pena aclarar que estos 5 elementos son inseparables entre si y por ende interactúan e influyen sobre si mismos.Al analizar el contexto de la crisis, juega un papel relevante lo que la teoría sistémica denominó como los suprasistemas; estos constituyen el real contexto de la crisis, y se puntualizan tres que se tornan relevantes para el manejo de la crisis. Estos suprasistemas van del sujeto o la organización hacia fuera.El microsistema es el primero de ellos y representa en el sujeto a la familia amigos, vecinos, etc. Es decir el grupo social inmediato. Para las organizaciones este se encuentra representado por núcleos, tal vez, menos representativos como las empresas filiales o proveedores principales. El exosistema, para las personas esta determinado por su comunidad, un ejemplo de esto puede ser el mundo laboral, las organizaciones de vecinos, la iglesia y las estructuras de gobierno comunitarias; este circulo para la organización se establece desde el gremio, la agrupaciones, cámaras de comercio, etc. Ya el macrosistema engloba la cultura y sus significantes predominantes, la normas, los valores, los principios y las costumbres, este último círculo es similar para el ser humano y para la empresa.El papel del microsistema es bastante ambiguo y particular, debería ser el eje vital en la resolución de las crisis, pero simultáneamente encontramos que es también el principal origen de estados precipitantes de tensión.Por su parte los exosistemas agravan o a atenúan las crisis, pues son el soporte inmediato luego del microsistema, sin embargo los valores y normas del macrosistema determinan la forma en que las empresas y los sujetos afrontarán la crisis.Se puede observar entonces cómo la estructura de la crisis, si bien parece dramáticamente diferente entre sujetos y organizaciones, es un reflejo solo de forma y no de fondo, esto se puede entender mas fácilmente si consideramos valida la acepción que hace referencia a las estructuras organizacionales sobre como estas se convierten en un reflejo de sus integrantes.La vida de las organizaciones esta íntimamente ligada al devenir de sus constituyentes y por lo tanto sus crisis no solo manejan estructuras similares, sino que se afectan mutuamente.Para concluir podemos expresar que en sí misma, una crisis organizacional no es indicadora de psicopatología ni de normalidad. Esto dependerá de si antes y después de ella hubo periodos de estabilidad psíquica, y de si la crisis desemboca en una resolución positiva hacia el crecimiento y la salud de la institución, o del ser humano.

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