Videointeligencia (30 de junio al 7 de julio 2006)

Las tecnologías que conforman los sistemas de circuito cerrado de televisión (cctv) han evolucionado en forma acelerada para hacerse cada vez más pequeñas, confiables y con mayor número de prestaciones en el mundo de la industria en general, y especialmente en el ámbito de la seguridad.
Pero la gran diferencia pareciera estar en la incorporación de programas que permiten captar e interpretar las imágenes obtenidas a través de las cámaras en forma simultánea, y generar respuestas automáticas tales como la transmisión de alarmas a organismos de seguridad, la notificación de accidentes viales o de emergencias médicas.
Esto ha sido designado con el nombre de “videointeligencia” (video intelligence, en inglés). Brooks McChesney, presidente de Vidient Systems Inc explicó en un artículo para la revista Security Products que esto consiste en la incorporación de programas o software para el “reconocimiento de conductas”.
En un centro de control de emergencias estándar, por ejemplo, de un centro comercial, las imágenes captadas por las cámaras dispersas en los pasillos y accesos llegan a un conjunto de monitores. A veces estas imágenes son proyectadas en forma simultánea, mientras que en otras oportunidades son colocadas en las pantallas de acuerdo con una secuencia preestablecida. Buena parte del atractivo y efectividad de estos sistemas recae sobre la nitidez con la que sean captadas las imágenes y la incorporación de sensores que puedan orientar la vigilancia hacia situaciones de interés.
No obstante, la gran mayoría de las imágenes que llegan al centro de control pasan desapercibidas por los operadores, cuyo trabajo con el pasar del tiempo de torna rutinario. Aún el operador más entrenado tiene un tope en sus niveles de atención. Cuando ese tope es rebasado, se va produciendo un declive en el que las situaciones de peligro pueden pasar desapercibidas.
Según McChesney, con la videointeligencia “no se necesita observar los monitores siguiendo un patrón”. El programa está diseñado para enviar las alertas e iniciar las grabaciones en forma automática al momento en que ocurre un “comportamiento predefinido”. Incluso, tiene la capacidad de rescatar los segundos o minutos previos al momento en que se produjo la conducta que generó una alarma, con la finalidad de realizar el análisis de la situación y obtener una mejor noción de lo ocurrido.
¿Cómo es esto posible? En una pantalla, las imágenes se desplegan como conjuntos de pixels o pequeños puntos en una pantalla. Desde la perspectiva de una cámara colocada a 10 metros del suelo, una persona se verá como un pequeño círculo (circunferencia de la cabeza) probablemente acompañado a ambos lados por pequeños puntos que son los hombros. Un perro generará un conjunto diferente de pixels, lo mismo que un automóvil o una motocicleta. Los programas de videointeligencia están en capacidad de reconocer cada objeto o ser, no sólo por la forma como aparecen en pantalla sino por su comportamiento motor, que ha sido transformado en ecuaciones numéricas conocidas como algoritmos.
En el ámbito de la seguridad, las aplicaciones para la videointeligencia son cada vez más numerosas. Para las olimpíadas de Atenas, por ejemplo, un consorcio liderado por la firma israelí Mer instaló un programa que, entre otras utilidades, estaba en capacidad de controlar el tránsito en las autopistas de la capital griega. En este caso, las cámaras captan un conjunto de figuras de tamaños variables que siempre pasan por el rango visual a determinadas velocidades. El programa, entonces, está en capacidad de detectar si uno de tales objetos pasa a una velocidad mayor que la preestablecida, o si por el contrario se detiene, lo que podría indicar que ocurrió un accidente.
En los andenes de ferrocarriles o del metro, este programa puede ser configurado para detectar riñas, conductas contra la moral y las buenas constumbres o incluso objetos abandonados tales como maletines o bolsos. Esta posibilidad ha hecho que la Administración de Seguridad del Transporte de Estados Unidos haya incorporado programas de videointeligencia para las próximas dotaciones en los aeropuertos.
McChesney señaló que los programas de videointeligencia deben ser integrados en el centro de control con otros mecanismos de seguridad. El resguardo de una instalación crítica no puede recaer solamente en el análisis de las imágenes captadas por las cámaras, sino que debe ser combinado por ejemplo con dispositivos de control de acceso, reconocimiento biométrico y detectores de humo o materiales peligrosos. La mayor cantidad de puntos de control permitirán obtener una noción más clara de lo que sucede en la instalación, aún si el vigilante se encuentra a kilómetros de distancia.

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