FARC usaría escudos humanos

ISABEL SANCHEZ / AFP
BOGOTA
La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) advirtió ayer que la vida de los secuestrados corre peligro por la ofensiva militar del gobierno en las selvas del sur del país, tras lo cual los familiares de los cautivos denunciaron que éstos son usados como »escudos humanos» por los rebeldes.
El número dos de las FARC, Raúl Reyes, señaló en un comunicado que los rebeldes tienen la orden de responder en caso de que los militares que participan en el denominado Plan Patriota pretendan rescatar a los civiles y uniformados que la guerrilla tiene como »prisioneros de guerra», y pretende canjear por rebeldes presos.
»Las FARC advierten al presidente Alvaro Uribe que la vida de los [secuestrados] canjeables corre grave peligro. Nuestras unidades tienen la orden de contrarrestar cualquier ataque militar», subrayó la nota, a la cual tuvo acceso la AFP.
En respuesta, el vicepresidente colombiano Francisco Santos aseguró que los únicos que deben temer al Plan Patriota son las FARC porque a ellas está dirigida la ofensiva.
El Plan Patriota –la mayor ofensiva militar lanzada contra las FARC– diseñado y financiado por Washington, despliega una fuerza de unos 15,000 hombres en lugares selváticos de los departamentos de Caquetá, Huila y Meta, como San Vicente, Puerto Losada, La Macarena, Yaguará, Cartagena del Chairá y el río Guayabero, entre otros.
El mensaje de las FARC fue recibido ayer con desazón por familiares de secuestrados que se concentraron en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, para exigir la liberación de los cautivos y abogar por el acuerdo de intercambio humanitario.
»Estamos denunciando que las FARC están usando a nuestros familiares como escudos humanos. Los usan para protegerse de la acción del Ejército. Esto es un atropello, un abuso, una arbitrariedad muy grande», declaró Juan Carlos Lecompte, esposo de la secuestrada Ingrid Betancourt.
La dirigente política, en cautiverio desde el 23 de febrero de 2002, forma parte de un grupo de una veintena de políticos, 40 militares y tres estadounidenses que las FARC exigen al gobierno canjear por unos 300 de sus miembros presos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.