Defienden sistemas de seguridad en museo Munch

Mientras el mundo sigue aún con la boca abierta por el robo de «El grito» de Edvard Munch, el director de la galería noruega donde hombres armados perpetraron la sustracción del famoso cuadro defendió su sistema de seguridad.
Este domingo, dos ladrones amenazaron con armas a los guardias de seguridad del Museo Munch -ubicado en Oslo- y se llevaron «El grito» y «Madonna», dos piezas del genial pintor noruego.
Pero Gunnar Sorensen, a cargo del museo, dijo a la BBC que el sistema de seguridad funcionó: la alarma silenciosa se activó inmediatamente y la policía llegó al lugar en pocos minutos.
«Tener campanas sonando o artefactos similares no tiene sentido», explicó Sorensen al defender la utilización de alarmas silenciosas y agregó que, si hubiera comenzado a sonar una alerta, «los ladrones podrían haberse puesto nerviosos y eso podría haber causado algún daño al cuadro».
Sin seguro
John Oyaas, director general de Oslo Forsikring -la compañía aseguradora de los principales bienes de la ciudad-, informó que el cuadro estaba protegido contra daños por fuego o agua y no contra robos, debido a que era «irremplazable».
«No está considerado un bueno uso de recursos asegurar esa clase de obras de arte contra robos o hurtos», explicó Oyaas, alegando que aunque la galería obtenga una compensación económica, no puede utilizar ese dinero para reemplazarlo.
«El grito» está valuado entre US$60 y US$75 millones en el mercado abierto.
«Gracias»
Sorensen dijo desconocer qué podría pasar con el cuadro, pero expresó su confianza en que la pintura de Munch pueda ser recuperada.
«No sé que harán los ladrones con él, probablemente no puedan venderlo en el mercado abierto así que habrá que ver, pero yo soy optimista».
Los ladrones se llevaron los cuadros a la vista de todos.
Noruega ha lanzado una cacería en todo su territorio para recuperar una de las cuatro versiones del cuadro.
Una de las otras tres fue robada hace 10 años, también en Oslo, pero fue recuperada a los pocos meses.
En esa ocasión, los ladrones activaron la alarma pero el guardia la ignoró. Para «devolver la gentileza», los que se llevaron el cuadro dejaron un mensaje de agradecimiento: «Gracias por la mala seguridad».
El experto en recuperación de cuadros Tony Russell, que contribuyó a recuperar esa versión en 1994, indicó a la BBC que poco pueden hacer las galerías cuando los asaltantes llevan armas de fuego.
«Es muy difícil establecer un sistema de seguridad infalible cuando la gente está preparada para utilizar violencia de ese tipo para conseguir sus objetivos».
Para Russell, es posible que los ladrones intenten cobrar un rescate por la pieza, al museo o al gobierno, o la utilicen para negociar con otros criminales.

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