Terrorismo mediático como estrategia

Ningún rehén extranjero en Irak está exento de ser filmado antes, durante y después de su asesinato. Ahora los victimarios sacan ventaja de medios como Internet para difundir videos de sus decapitaciones
GRECIA ALTUVE PERNIA
EL UNIVERSAL
La decapitación es uno de los métodos más crueles de poner fin a una vida. Ya sea con golpe de espada, hacha o cuchillo, trae recuerdos de las eras más oscuras de la Historia, procedimientos que la cultura occidental pensaba había dejado atrás.
Sin embargo, los insurgentes iraquíes han resucitado esta práctica. Su objetivo es sembrar la cultura del terror, del secuestro y el asesinato en aquellos gobiernos implicados en la posguerra de Irak. Ahora con un elemento adicional: cuentan con el apoyo de las nuevas tecnologías de información y difusión.
Para ello, apelan a viejas tácticas _como la decapitación_ y a recientes formas de comunicación _internet, correo, chat_ para producir videos y distribuirlos a través de la red. Es un método nuevo y poderoso de chantaje psicológico: el terrorismo mediático.
Los extremistas han tenido que evolucionar a la par de la tecnología para «lograr sus fines». En los setenta, estos grupos mandaban fotos de sus víctimas a la prensa para su difusión. También apelaban a la radio y a la televisión. Pero ahora con Internet miles de personas en todo el mundo pueden «bajar» imágenes de rehenes sometidos a las peores torturas o ver en tiempo real, y sin editar, crudas escenas de cuerpos decapitados. De allí el auge de esta herramienta en esta etapa del terrorismo.
Quizás lo más espeluznante de todo es que usan el sufrimiento humano como arma, y basan sus actos en fundamentalismos religiosos para conseguir fines políticos o de control social.
Terrorismo en TV
El 11 de septiembre de 2001, la transmisión en vivo del colapso de las torres gemelas del World Trade Center en Nueva York impactó a la opinión pública. El terror que pretendían imponer los ataques se propagó de manera instantánea por todo el mundo debido a la amplia difusión televisiva.
Desde ese momento, los terroristas captan en imágenes sus atrocidades y envían los videos a las grandes cadenas árabes de televisión satelital _Al Arabiya o Al Yazira_, para que sean redistribuidos a todo el mundo.
Ciberterrorismo
Progresivamente Internet se ha convertido en el medio más seguro y rápido que los terroristas islámicos utilizan para reclutar adeptos, conseguir fondos y lanzar campañas de intimidación a escala mundial. Su auge es tal, que ha llegado a desplazar a las tradicionales televisoras iraquíes.
Agrupaciones como Ejército Islámico en Irak o Monoteísmo y Guerra Santa utilizan ahora páginas web «islámicas» para informar de sus actividades, o difundir grabaciones en las que se puede ver desde ataques contra vehículos y bases militares hasta la decapitación en directo de rehenes civiles.
La organización del jordano Abu Musad al Zarkawi fue una de las primeras en utilizar la web, cuando divulgó el pasado 12 de mayo un video que anunciaba el asesinato del estadounidense Nick Berg. Aquellas imágenes marcaron el inicio de una serie de ejecuciones en nombre del islam.
Desde abril, más de 20 extranjeros han sido brutalmente asesinados. Aunque no todas sus muertes han sido transmitidas por los medios tradicionales, los extremistas han dado a conocer estas dramáticas imágenes a través de la Internet, convirtiendo a esta herramienta en una poderosa arma de la estrategia del miedo.
Con información de Adriana Morantes G.
Casos paralelos
31/08/2004. Doce nepalíes que trabajan en una compañía de construcción jordana en Irak fueron secuestrados el pasado 20 de agosto y asesinados once días más tardes a manos de un grupo extremista denominado Yeish Ansar al Sunna (Ejércitos de los partidarios de la Sunna). Este grupo radical publicó en su portal una declaración en la que anunciaba la decapitación de los nepalíes, y mostraba imágenes de los doce cadáveres descabezados. El asesinato se produjó justo cuando otro grupo extremista iraquí, el Ejército Islámico de Irak, dio un ultimátum al Gobierno de Francia para que derogara la ley que prohíbe el uso del velo islámico en las escuelas públicas a fin de evitar el asesinato de los periodistas franceses Christian Chesnot y George Malbrunot. Pese a los intentos de rescate, aún se desconoce su paradero.
El inicio
22/02/02. El caso que inauguró la ola de videos de decapitaciones fue el del estadounidense Daniel Pearl, quien fue secuestrado el 23 de enero de 2002 en Pakistán por un grupo fundamentalista islámico. El hombre, de 38 años, era reportero del diario «The Wall Street Journal». Sus captores exigían a la Casa Blanca liberar a los presos paquistaníes de la base naval de Guantánamo a cambio del rehén. A un mes del rapto, los extremistas decapitaron a Pearl mientras registraban en un video la cruenta acción. Las imágenes fueron enviadas a un periodista paquistaní y mostraban al prisionero repitiendo demandas musulmanas. Una vez finalizada su declaración uno de los secuestradores se acercó por detrás y lo degolló. La esposa de Pearl, quien rogó públicamente por la liberación de su marido, se encontraba embarazada del primer hijo de la pareja.
Pionero en la web
11/05/04. Nicholas Berg desapareció en Irak el 9 de abril. Tenía 26 años y era empresario en comunicaciones. Su rapto lo reivindicó un grupo islamista vinculado a Al Qaida, el cual ejecutó a Berg como venganza por los maltratos cometidos por soldados estadounidenses contra reclusos iraquíes. Los asesinos difundieron la decapitación del joven rehén en Internet y las cadenas de televisión también pasaron fragmentos del video. En la grabación se observan cinco enmascarados, tres de ellos armados con fusiles. Uno de los encapuchados lee un comunicado lleno de proclamas religiosas mientras Berg aguarda sentado y maniatado enfrente de sus captores. Al finalizar la lectura comienza la decapitación del prisionero norteamericano durante la que el asesino grita «Dios es grande».
De la televisión informativa al espectáculo cruel
Difundir o no difundir los videos terroristas. Ahí está el dilema de los noticieros de televisión.
El debate es complejo. Algunos consideran que otorgarle mucho tiempo «en el aire» a los ajusticiamientos extremistas podría incitar los ataques, pero otros piensan que ignorarlos significa faltar a la labor periodística de informar.
El internacionalista y experto en terrorismo, Aníbal Romero, dice que los grupos radicales montan un «show mediático» a través de sus videos.
Con esas filmaciones logran hacer «una guerra psicológica que busca erosionar la voluntad pública».
Según Romero, sin la exposición de los medios, el terrorismo pierde poder ya que son «el altavoz que usan para sembrar el pánico en la población».
Por su parte, Max Romer, director de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello, indica que es bastante difícil que la televisión no destaque los actos terroristas.
«Esos eventos son parte del mundo globalizado y los ciudadanos tienen derecho a estar informados», dijo el director.
Sin embargo, Romer sugiere la denuncia oral de los acontecimientos en lugar de la transmisión de las imágenes. Considera que la televisión no precisa fomentar las grabaciones que ya son suficientemente públicas y tienen mucho espacio dentro de la web.
Romero también tiene una propuesta para las televisoras. Recomienda seguir la política de la cadena BBC: transmitir la verdad, pero no necesariamente toda la verdad, lo cual no implica mentir.
«Para informar no es necesario pasar imágenes de las decapitaciones porque con eso sólo se consigue asustar a la gente», dijo el internacionalista.
Además, Romero sostiene que en ciertas organizaciones mediáticas la motivación para exponer los videos terroristas es política y no necesariamente informativa.
«Algunas cadenas televisivas adversas al presidente George W. Bush, dan cabida a las decapitaciones en su programación para suscitar «a como dé lugar» rechazo hacia el gobernante republicano, concluyó Romero.
Lo innegable es que el terrorismo descubrió en la exposición televisiva de sus ejecuciones una forma muy eficiente de propagar el pánico, y lo está aprovechando._AMG

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