FARC aceptó mediación del clero

Bogotá. La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aceptó la intervención de la Iglesia católica para lograr la liberación de secuestrados, luego de que un alto prelado abogara por los cautivos.
Raúl Reyes, vocero de los insurgentes, dijo que están dispuestos a reunirse con representantes eclesiásticos «cuantas veces sea necesario, en cualquier lugar que ofrezca garantías tanto para ellos como para nosotros, en el entendido de que quien finalmente tiene la obligación de proteger la vida de sus gobernados es el Presidente», dijo AP.
El portavoz, quien respondió un cuestionario de Canal UNO difundido el lunes, afirmó que la Iglesia sólo cumpliría funciones de facilitación e insistieron en la desmilitarización de dos municipios del sur colombiano.
Por su parte, la Iglesia católica saludó la iniciativa de las FARC, que modifica una actitud anterior de la guerrilla que establecía que sólo se reunirían en el país.
Monseñor Luis Augusto Castro destacó que se abre una esperanza para tantos secuestrados y sus familias, que a veces sienten que se habían olvidado de su tragedia personal.
También se refirió a la petición de despejar dos municipios y afirmó que «es importante buscar otras alternativas, otros caminos, que no impliquen este tipo de despeje» porque el Gobierno ha rechazado la opción.
La posibilidad de una reunión en el extranjero podría ayudar a que se agilicen unos acercamientos que han sido lentos y no han producido resultados humanitarios.
En cuanto a reunirse en Colombia con el comisionado gubernamental de Paz, Luis Restrepo, Reyes aclaró que eso sólo será posible si el Gobierno accede a desmilitarizar los selváticos municipios de San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá.
Esta guerrilla tiene en su poder a más de 30 uniformados, una docena de diputados regionales, ex congresistas, un ex gobernador, un ex ministro y a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
Las FARC, que financia sus actividades contra el Estado colombiano con el secuestro y el narcotráfico, ha dicho que estas personas solo serán liberadas si hay un canje por los rebeldes encarcelados.
En contraste con la paralización de las conversaciones del Gobierno con la guerrilla, el máximo jefe paramilitar de Colombia, Salvatore Mancuso, anunció la desmovilización de 4.000 de sus hombres para antes de finalizar 2004, en la que están incluidos él y los jefes «Camilo Catatumbo» y «Ernesto Báez».
Mancuso se reunió con el senador Carlos Moreno de Caro, quien aseguró que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) escogieron el 3 de noviembre como fecha para iniciar la desmovilización

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.