"Bola de fuego" extendió el daño en la torre de Parque Central

La Torre Este de Parque Central fue parcialmente destruida por un fuerte incendio que arrasó con sus últimos 22 pisos y ocasionó graves daños a la estructura.
El incidente se inició a las 12 de la madrugada del domingo, cuando largas llamas salieron de las ventanas del piso 34, afectando toda el área. Allí funcionaba el Instituto Nacional de Aviación, y según Rodolfo Briceño, comandante general de los Bomberos Metropolitanos, en esta zona se estaban haciendo trabajos de reparación, por lo que había pintura, solventes y otros materiales que ayudaron a propagar el incendio.
En el resto de los pisos calcinados funcionaban las oficinas del Ministerio de Infraestructura y del Instituto Nacional de Transporte y Tránsito Terrestre.
Según Briceño, el primer problema con el que se encontraron para controlar el fuego fue la altura en la que se registró, pues no existe una escalera en el mundo que alcance un piso 30. Pero además no funcionaron los sistemas contra incendios _vitales en estos casos_ ya que las edificaciones tan elevadas deben contar con estos mecanismos.
Desde que se inició el fuego y hasta las 10:30 de la mañana, sólo estaban afectados cuatro pisos; pero las fuertes llamas calentaron los niveles superiores y se produjo lo que se conoce como «bola de fuego» y poco a poco el incendio tomó la última parte de la edificación.
Los Bomberos Metropolitanos trabajaron con la colaboración de sus colegas de Miranda, de Vargas, los universitarios y personal de Protección Civil. Luego recibieron el apoyo del Comando Regional 5 de la Guardia Nacional, al mando del general Luis Motta.
Las operaciones se iniciaron con la colocación de dos mangueras de 2,5 pulgadas para subir el agua. Pero a media mañana los bomberos no pudieron ascender más allá del piso 40, por lo que se utilizaron cuatro helicópteros para lanzar agua desde el aire y apaciguar el incendio.
Chávez quiere responsables
Desde la isla de Margarita, el presidente Hugo Chávez llamó a la calma y señaló que el siniestro en Parque Central debe ser investigado a fondo y con suprema rigurosidad. «No sólo su origen, sino también por qué no pudo ser controlado a tiempo… ¿Dónde están los cortafuegos y los sistemas de protección de incendios?», preguntó en ¡Aló, Presidente!
En el lugar del suceso, el ministro de Infraestructura, Ramón Carrizales, aseguró que no tienen cifras aproximadas de las pérdidas, por lo que deberá haber una evaluación precisa de todos los daños. Aseguró que ya está planeando la reubicación del personal para otras oficinas.
El ministro de Interior y Justicia, Jesse Chacón, explicó que se había decidido evacuar en su totalidad el edificio El Tejar como medida de seguridad. Pero además se aplicó un operativo con la GN y el Ejército para resguardar la zona y evitar robos.
Hombres y equipos
300 Bomberos Metropolitanos actuaron, así como Bomberos de Miranda, de UCV, Protección Civil y Guardia Nacional.
2 helicópteros Cougar fueron usados para combatir el incendio.
2 helicópteros tipo 4-12 fueron habilitados.
20 Bomberos Metropolitanos tuvieron que ser auxiliados y nebulizados por la exposición al humo.
40 unidades bomberiles actuaron en el siniestro.
2 camiones tanqueros de agua fueron utilizados: que cargan 12 mil litros cada uno.
3 mil litros de agua carga cada camión.
1 camión supercisterna que carga 30 mil litros de agua.
250 millones de dólares se perdieron aproximadamente.
15 horas tardaron para poder controlar el incendio, el cual comenzó a las 12 de la noche y no fue sino a las 3 pm de este domingo que las llamas empezaron a ceder.
Obstáculos
Los bomberos encontraron puertas de metal cerradas en las vías de escape.
No existía sistema de protección de alta calidad, ni con buen funcionamiento, ni certificado.
No tenían rociadores internos, necesarios en estos edificios.
No había agua porque se corta de viernes a lunes.
No se cumplieron las normas de seguridad, a pesar de todos los informes pasados por el cuerpo de bomberos en 15 años.
Las bombas no tuvieron suficiente presión en los pisos altos por falta de mantenimiento.
Los bomberos no tienen los filtros para las bombonas de oxígeno de su ropa de protección.
Las altas temperaturas dificultaron el combate. Los humos tóxicos que se generaron producto de la combustión hicieron que ocurrieran explosiones.
Pérdidas globales
Se destruyó la planoteca, un invalorable archivo donde estaba toda la historia en planos de edificios públicos del país _desde hace dos siglos_, incluyendo sistemas de acueductos y cloacas. La gran mayoría de oficinas centrales del Minfra fueron declaradas pérdida total.
Al quemarse el Setra, se perdieron los documentos de licencias y títulos de propiedad de vehículos de los capitalinos, así como de las personas que lo habían tramitado en Caracas.
Aunque la torre se quemó del piso 34 en adelante, las tiendas, bancos y otros comercios privados que funcionan en las primeras plantas no podrán operar, por lo que su paralización ocasiona pérdidas que aún no se han podido estimar.
El Instituto Nacional de Aviación Civil, en el piso 34, desapareció con este siniestro, pues allí quedaba su sede, espacio donde se inició el fuego.

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