Ordenan reintegro de 10 mil dólares robados en caja de seguridad

En un fallo que sienta precedente, la Justicia en lo Comercial condenó al Banco Sudameris a devolver a un matrimonio poco más de diez mil dólares que les habían sido robados en 1992 de una caja de seguridad.
La medida fue adoptada por la Sala D de la Cámara en lo Comercial, con las firmas de los jueces María Gómez Alonso de Díaz Cordero, José Monti y Felipe Cuartero, quienes entendieron que el banco era responsable de los valores guardados en la entidad.
En 1992, el matrimonio integrado por Rodolfo Suárez y Azucena Fe de Suárez denunció que les habían robado todo el contenido de su caja de seguridad en el banco: las escrituras de su departamento, de una cochera, de un terreno en Necochea, alhajas y 10.160 dólares.
Los jueces valoraron que la caja de seguridad había sido contratada en junio de 1974, esto es 18 años antes de que se produjera el robo, lo que sumado las sucesivas renovaciones -entendieron- demuestra «la existencia de bienes por custodiar».
Sin embargo, en primera instancia la Justicia había condenado al banco a resarcir por todos los bienes excepto por los dólares, con el argumento de que el matrimonio había «incumplido con las cargas impuestas por las leyes fiscales que reglamentan el régimen de declaración de ganancias y bienes personales».
El matrimonio insistió con el reclamo, alegando que «a la época del robo el señor Suárez se encontraba jubilado y por tal circunstancia había cesado su obligación de declarar ganancias».
Además, probaron la existencia de los dólares mediante documentación requerida a casas de cambio, agencias de turismo y bancos que probaban al menos 12 operaciones de compra de la divisa norteamericana entre 1988 y 1992.
«Por último, y con la finalidad de reafirmar la razonabilidad de la existencia de la suma reclamada, hacen referencia al acreditado nivel de vida que llevaban», señala el fallo, que además cita testimonios de vecinos en ese sentido.
La médica Azucena Suárez y el vendedor Rodolfo Suárez «conformaban un matrimonio que hacían del trabajo y del ahorro un culto y debido a sus estructuras de personalidad, nada dejaban librado al azar; es por esta razón que colocaron todo aquello de valor que tenían en una caja de seguridad», ratificó una testigo.
«Las consideraciones vertidas precedentemente revelan la existencia de una situación económica que justifica la procedencia del reclamo y no puede ser soslayada con el único argumento de no haber cumplido los cónyuges con las cargas que imponen las leyes fiscales», entendieron los jueces.
Por ello, admitieron el reclamo y ordenaron al banco a restituirles los 10.160 dólares que -según dijeron-tenían depositados en la caja de seguridad violentada.
(Fuente: DyN)

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