Ejército mexicano tomó cárcel de Tamaulipas

El gobierno de México dijo que responderá con toda la fuerza contra el crimen organizado luego de que seis guardias fueron hallados muertos en una prisión de Matamoros, cerca de la frontera con Estados Unidos.
Tras los asesinatos, las autoridades federales tomaron control del penal.
En un comunicado emitido tras una reunión extraordinaria del gabinete de seguridad nacional, la presidencia afirmó que el mandatario Vicente Fox «no permitirá que los grupos delictivos pretendan socavar las instituciones».
Esta declaraciones se produjeron luego de que el ejército tomara control del Centro Federal de Readaptación Social de Matamoros, en el estado de Tamaulipas, tras conocerse los asesinatos.
Los militares rodearon la cárcel y establecieron controles en los accesos.
Los seis guardias fueron encontrados en las inmediaciones del penal con señales de haber sido ejecutados. Tenían las manos y los pies atados. Algunos se encontraban dentro de un vehículo baleado y otros fuera de él.
El delegado de la Procuraduría General de la República en Tamaulipas, Marco Antonio Ramírez, confirmó a la BBC que la intervención de la cárcel responde a una orden de las autoridades federales.
«El procurador de la República nos ha ordenado la inmediata intervención, la realización de la investigaciones, la presencia en todas estas áreas y la cooperación con las otras instancias del gobierno», aseguró Ramírez.
«Limpieza»
Las autoridades mexicanas han iniciado una campaña de «limpieza» en las cárceles en las que -asegura- operan el crimen organizado y bandas de narcotraficantes.
La semana pasada, policías y soldados intervinieron la cárcel La Palma en las afueras de la Ciudad de México, después de una serie de asesinatos.
Las víctimas fueron encontradas en las inmediaciones del penal con señales de haber sido ejecutadas.
Vea: tropas toman control de penal
Según algunas versiones, los cabecillas de dos carteles de la droga rivales, Osiel Cárdenas y Benjamín Arellano Félix, han unido fuerzas dentro de esa prisión.
Algunos reclusos habrían sido trasladados de La Palma a Matamoros para intentar dividir el grupo.
Ramírez afirmó que los recientes asesinatos podrían interpretarse como un intento de retar al gobierno.
«Aunque en este momento no tenemos ninguna vinculación, desde luego que, como una conjetura, podría entenderse como una acción de respuesta contra la tarea enérgica y firme que realizan las instituciones del Estado», dijo.
Según las autoridades, con las seis muertes en Matamoros la cifra de homicidios relacionados con la guerra entre carteles de la droga llegó a 28 en lo que va del año.

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