West Caribbean atribuye al hielo accidente del 16 de agosto

El hielo causó el accidente del avión de West Caribbean Airways el pasado 16 de agosto
Así lo revelan primeros resultados de una investigación del caso por parte del Consejo de Seguridad de Transporte Nacional de Estados Unidos (NTSB).
El NTSB estableció que la aeronave se precipitó a tierra por efecto del peso del hielo adherido a sus alas. En el hecho murieron 160 personas.
La investigación se realizó «con base en la información que le aportó el Comité de Investigaciones de Accidentes Aéreos de Venezuela», destaca el diario ‘El Colombiano’, de Medellín, en un informe exclusivo.
El informe estadounidense puntualiza que fueron las «deficientes condiciones meteorológicas» las que causaron la tragedia, cuando el avión volaba de ciudad de Panamá a Martinica, territorio insular francés en el Caribe.
La aeronave era un MD-82 ocupado por 152 turistas de esa isla y ocho tripulantes colombianos, y cayó a tierra cuando sobrevolaba Venezuela.
Según la versión periodística, el informe del NTSB concluye que «ambos motores muestran que los rotores estaban girando a un alto régimen de velocidad en el momento del impacto».
Además, las grabaciones que quedaron de la tripulación muestran que ella «discutía sobre las malas condiciones meteorológicas que incluían posibles condiciones de hielo» y que «no se declara en emergencia» y, a cambio, solicita a los controladores venezolanos que se le autorice un cambio de altura.
«El informe demuestra que lo que ocurrió fue un accidente y no que el avión estuviera malo, como de manera insistente se registró en los medios (de comunicación)», dijo el gerente general de la WCA, el capitán Jorge Pérez, en declaraciones al mismo medio.
Pérez subrayó que «el accidente se dio por causas meteorológicas y se perdió el control del avión por el exceso de hielo en los planos (alas)».
Con fundamento en el informe del NTSB, el portavoz de la aerolínea dijo que el aparato entró en una «zona de mal tiempo» y cogió «todo el hielo que se imagine, tanto que el avión ni siquiera descendía con la nariz hacia abajo, sino hacia arriba».
Las conclusiones de los expertos estadounidenses coinciden con las obtenidas por la Oficina de Investigación de Accidentes del Ministerio de Transportes de Francia, que el pasado 22 de noviembre divulgó en París un informe preliminar sobre el caso.
«Los dos motores tenían rastros de velocidad de rotación elevada de sus compresores en el momento del impacto», por lo que estaban en funcionamiento, determinaron los expertos franceses tras examinar las dos cajas negras y los restos del avión.
Bogotá
EFE

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