Morales planteó despenalizar siembra de coca

LA PAZ (Reuters) – Evo Morales, el indígena ganador de las elecciones presidenciales de Bolivia, planteó el martes poner fin al «arresto domiciliario» de la hoja de coca y propuso un pacto «sin sometimiento» con Estados Unidos para realizar una lucha efectiva contra el narcotráfico.
En su primera conferencia de prensa en La Paz tras su amplia victoria en los comicios del domingo, Morales señaló que su propuesta de despenalización internacional de la coca no implica legalizar el narcotráfico sino «retirar la hoja de coca de la lista de venenos de las Naciones Unidas».
«No es posible que la hoja de coca siga sometida a un arresto domiciliario, es legal en Bolivia pero no es legal en la comunidad internacional», aseveró Morales, de 46 años y que hizo su carrera política a partir de una férrea defensa de los cultivos de la llamada «hoja sagrada».
Según datos de la Corte Nacional Electoral dados a conocer el martes, el líder campesino aymara alcanzaba el 50,08 por ciento de los votos con el 58 por ciento de los sufragios escrutados.
En la actualidad, en Bolivia están reconocidas como legales 15.200 hectáreas de cultivos de coca para atender la demanda interna tradicional. A fines del 2004 habían otras 12.000 hectáreas de cultivos ilegales que debían erradicarse, según la Oficina contra la Droga y el Delito (ODD), de la ONU.
Morales dijo que la extensión de los futuros cultivos legales de coca dependerá del resultado de un estudio sobre los usos legales del arbusto y sus posibilidades de industrialización y exportación desde Bolivia, tercer productor mundial de coca y cocaína detrás de Colombia y Perú.
Pero adelantó que la despenalización de la coca estaría respaldada por estudios recientes de la Organización Mundial de la Salud y la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de Naciones Unidas que, según dijo, «demuestran ahora que la hoja de coca no es dañina».
POLITICA EQUITATIVA
Morales señaló que se debe establecer una política mundial equitativa, porque «no es posible que la coca sea despenalizada para la Coca-Cola y penalizada para la región andina».
El líder indígena, que en su carrera sindical y política fue tildado de «narco-cocalero» por liderar una dura oposición contra el modelo de lucha antidrogas concertado entre Estados Unidos y los países andinos, afirmó que es el momento para un cambio de política.
«Quiero convocar al gobierno de Estados Unidos a un pacto, una alianza de lucha efectiva contra el narcotráfico (…) pero no más política de sometimiento», dijo Morales, sin precisar qué pasará con los actuales convenios por los cuales Washington da a La Paz unos 150 millones de dólares anuales para diversos programas antidrogas.
/Por Carlos Alberto Quiroga/. *.

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