Van 17 conductores ultimados durante 2006 en Caracas

REINALDO VARGAS
EL UNIVERSAL
El presidente del Bloque de Conductores del Suroeste del área metropolitana, David Bonalde, considera que «el Gobierno es incompetente para solucionar el problema de la inseguridad», tanto de usua rios como de choferes de la líneas que cubren las diferentes rutas.
De acuerdo con las estadísticas que lleva dicha asociación, en lo que va de año han asesinado a 17 conductores en la ciudad capital y «las autoridades sólo se abocan a resolver el caso cuando lamentablemente ocurre la muerte de uno de los compañeros».
Según Bonalde, este lunes sostuvieron una reunión con el comandante de la Zona 3 de la Policía Metropolitana, comisario Alejandro Marcano, para buscar una solución al acoso que mantienen los azotes a los conductores y el uniformado les informó que, por ahora, no cuentan con el personal suficiente para controlar la situación. «Nos dijo que hay que esperar hasta la semana que viene cuando podría salir una nueva promoción de la PM para instalar los nuevos puntos de control».
Además del déficit de personal que enfrentan los policías, las autoridades han informado al representante de los conductores que no cuentan con unidades suficientes para el patrullaje, respuesta que no es muy distinta a la que supuestamente recibieron en el Ministerio del Interior y Justicia, donde les han solicitado paciencia mientras se encuentran más recursos y personal.
Veinte asaltos diarios
De las 32 líneas que conforman el Bloque Suroeste, el cual comprende Macarao, Antímano, Las Adjuntas, Caricuao, El Junquito, entre otras rutas, reportan 20 asaltos diarios, en los que las víctimas pueden ser desde pasajeros hasta los conductores.
El presidente del Bloque de Conductores del Suroeste agregó que los hampones son tan descarados que se instalan en puntos estratégicos como Mamera, Carapita, Las Adjuntas o en Quinta Crespo, al final de la avenida Baralt, para llevar la contabilidad de cuántas vueltas lleva cada camioneta para abordarla y asaltar a los choferes. «Camioneta con más de dos vueltas ya es potencial víctima».
Bonalde indicó que uno de los puntos más críticos en todo el recorrido que hacen los choferes del suroeste de la ciudad está en Mamera, barrio en el que hay un colector de aguas negras, por el cual escapan al río Guaire los delincuentes luego de robar a choferes y usuarios de las unidades.
Otro de los calvarios por los cuales tienen que pasar los choferes es cuando deciden denunciar, pues además de recibir malos tratos por parte de algunos funcionarios, sus unidades son retenidas por varias semanas, mientras son inspeccionadas en caso de que se hayan visto involucradas en un homicidio.
«Tenemos una camioneta que tiene tres meses retenida porque arrolló a una persona que se encontró de frente con la unidad cuando el motorizado intentó dar la vuelta en «u» para evadir a la policía», dijo.

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