Línea dura contra la inmigración

Berlusconi adopta la línea dura contra la inmigración ilegal
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. El gobierno italiano ha preparado un paquete de medidas sobre seguridad y no descarta introducir el delito de inmigración ilegal.
El plan de línea dura sobre seguridad contempla, según lo exponen varios medios italianos, cuarenta artículos, de los que destaca también la introducción del delito del robo en apartamentos y para quien conduce borracho o bajo los efectos de las drogas, que puede ser arrestado inmediatamente y encarcelado.
El punto más delicado de ese plan de ‘línea dura’ contra los inmigrantes irregulares es el delito de inmigración clandestina, que pretende introducir el ministro de Interior, Roberto Maroni, pero que antes quiere, según el diario ‘Il Sole 24 Ore’, conocer si choca o no con las directrices de Bruselas.
Según las fuentes, el ministro ya ha analizado con sus colaboradores la posibilidad de expulsar a los ciudadanos de países recientemente entrados en la Unión Europea, con la mirada puesta en los nómadas rumanos, algunos de ellos autores de asesinatos y violaciones que han alarmado a la opinión pública italiana, que ponen en riesgo la seguridad y el orden público.
Maroni busca una norma que no esté en contradicción con la Unión Europea y que permita la expulsión inmediata del extranjero que haya cometido el delito.
El ministro también estudia normas que contemplen la expulsión si no se acredita una renta mínima o una vivienda digna.
‘La Repubblica’ recuerda que Maroni hace varios días anunció que en caso de necesidad «renegociará» con la Comisión Europea las reglas sobre la libre circulación y pondrá límites cuando esté en juego la seguridad nacional.
Roberto Maroni, que tomó posesión como Ministro del Interior, llevará la propuesta al primer consejo de ministros, previsto para finales de la semana próxima, una vez el gobierno haya logrado el voto de confianza del Parlamento.
Es posible que ese consejo de ministros, que se debe celebrar en Nápoles, tal y como prometió Berlusconi durante la campaña electoral, pueda aplazarse a la semana siguiente.
Maroni tiene previsto pedir una mayor dotación económica para afrontar la seguridad, que es primordial de su gestión.
El ministro pretende «apretar» sobre las expulsiones y los vuelos para las expatriaciones de los irregulares cuestan mucho dinero.
Según los observadores políticos, Maroni, «número dos» de la Liga Norte, el partido de tintes racistas aliado de Berlusconi, quiere mandar inmediatamente una «señal» a la inmigración ilegal para que entiendan que «las cosas han cambiado» y lo quiere hacer rápido ya que en esta época el buen tiempo en el sur facilita que el número de desembarcos de inmigrantes irregulares aumente.
El paquete de medidas contempla también el juicio «directo», que será inmediato para quien sea pillado con las «manos en la masa».
La suspensión condicional de las penas, por otra parte, no será automática, sino condicionada a una serie de obligaciones, como el resarcimiento del daño causado.
Los beneficios penitenciarios serán excluidos para los reincidentes y para todos los delitos que desaten alarma social, como el maltrato en familia, amenazas, robos, violaciones de domicilios, daños, violencia sexual contra niños y mujeres.
La idea del gobierno es aumentar las penas, así como introducir penas de entre cuatro y diez años para un nuevo delito, el de robo en apartamentos.
ROMA
Efe

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