La violencia: más que una epidemia (22 al 28 de junio de 2009)

La violencia: más que una epidemia
La violencia política ha obligado a un millon y medio de colombianos a desplazarse de sus lugares de origen,en su mayoría dicha población vive hoy en las zonas periféricas de las grandes urbes aumentando los niveles de pobreza y violencia.
Según el Ministerio de Salud el principal problema de este índole en Colombia es la violencia. Aunque la de tipo político generada por la guerrilla, paramilitares y ejército es la más publicitada, la que más impacto económico genera y la causante de 1´500.000 desplazados en el país, ésta sólo suma entre el 20 y 30% del total de muertes violentas.
En ciudades como Cali, contrario a lo que usualmente se cree, la violencia generada por el crimen organizado tampoco es la que más víctimas causa.
Lo que hace crítico el fenómeno son otro tipo de violencias de orden social y económico como la intrafamiliar, sexual, pasional, maltrato infantil, maltrato a la mujer, lesiones personales, atracos, riñas callejeras, además de los accidentes de tránsito.
Estas violencias cotidianas son tan graves que se les considera una epidemia puesto que afectan amplios núcleos poblacionales. Por esta razón se han convertido en objeto de estudio para investigadores de las ciencias sociales y de la salud.
El promedio anual de menores en proceso de protección en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar es de 30.000; por negligencia o abandono existen en el mismo Instituto 40.000 historias activas.
Uno de los centros especializados para el estudio de la violencia es el Instituto de Investigación y Desarrollo en Prevención de Violencia y Promoción de la Convivencia Social-CISALVA- de la Universidad del Valle (Cali, Colombia).
CISALVA mediante investigaciones realizadas en instituciones de salud, del sector judicial, comisarías de familia, entidades como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y hasta en hogares, ubicados en las zonas con más altos índices de violencia, ha hecho mediciones de variables en lo referente al lugar, tiempo, arma utilizada y persona, presentes en las acciones violentas.
LOS RESULTADOS
Se encontró, por ejemplo, que los actores que están mayormente involucrados, como víctimas y victimarios, son jóvenes de sexo masculino entre 15 y 30 años.
Se detectó que los hechos violentos son más frecuentes en horas nocturnas y fines de semana. La excepción a esta constante se da en los días festivos y especialmente en el día de la madre, año nuevo y navidad, posiblemente debido al aumento en el consumo de alcohol.
Las víctimas más comunes de los atracos son los hombres y la mayoría de las veces los agresores andan en grupo.
Otro de los grandes generadores de violencia son las riñas. Las mediciones indican que
son ocasionadas por personas que han ingerido alcohol, los afectados son agredidos por personas conocidas, generalmente en bares y cantinas y con armas blancas y contundentes.
Las víctimas de la violencia intrafamiliar son de sexo femenino, usualmente atacadas por familiares y/o conyuges y el sitio es el hogar.
Estos resultados han permitido no solo caracterizar la violencia en la ciudad y el país de una manera científicamente válida sino también identificar los escenarios más adecuados para recoger la información necesaria.
La principal víctima de la violencia intrafamiliar es la mujer, lo que ha llevado a Cisalva a proponer modelos de observatorios epidemiológicos en las comisarías de familia con el fin de caracterizar las denuncias.
Otras investigaciones desarrolladas por el instituto comprenden: “Costo económico de los homicidios”, “Delitos contra el patrimonio económico”, “Años de vida saludable perdidos por violencia y discapacidad en Colombia” y “Previniendo lesiones violentas”. En ellas han participado profesores e investigadores de las facultades de Sociología y Economía de la Universidad del Valle, y la Secretaría de Salud del municipio de Cali.
Los estudios han sido financiados por entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo, Ministerio de Salud, Secretaría de Salud del Departamento del Valle, Secretaría de Salud Municipal de Cali y la Fundación Kellogg.
La meta de CISALVA no sólo es adelantar estudios e investigaciones sino también participar en campañas que tienen por objetivo controlar y prevenir la violencia. Por ello ha tomado parte en propuestas como el diseño de un modelo de intervención para algunos hospitales locales. En él se captan pacientes reincidentes por lesiones violentas en los servicios de urgencias y se proponen grupos de reflexión con un equipo integrado por sicólogos, sociólogos, trabajadoras sociales, médicos y promotoras de salud, para posteriormente medir su reincidencia de lesiones en un año.
También se intervino en el modelo de historias clínicas que usaban algunos hospitales de la ciudad los cuales se limitaban a recoger información clínica mas no identificaban las características y circunstancias en las que ocurrían los hechos violentos. Así mismo se han adelantado capacitaciones a profesionales de la salud, haciendo énfasis en el desarrollo de unos tratamientos preventivos y no solamente curativos, para las víctimas de la violencia.
Además se han evaluado y apoyado medidas nacionales en lo que tiene que ver con accidentalidad de tránsito, como la campaña para el uso obligatorio del casco en motociclistas y la iniciativa de elegir un conductor cuando se va a ingerir licor a bares y discotecas.
Con estas iniciativas se pretende no solo aminorar las consecuencias de la violencia cotidiana sino también crear conciencia en la lucha contra este flagelo.
Harold Tavera
Aupec Univalle
Fuente: Extraído de www.aupec.univalle.edu.co/informes/febrero00/violencia.html

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