La regulación de las conductas ciudadanas

Las políticas de convivencia ciudadana van dirigidas a modificar el comportamiento  de los individuos para disminuir los índices de violencia. Es válido cuando el cambio de conductas es declarado, y no clandestino. Sin embargo, también es necesario cambiar el lenguaje y, para ello, existen algunos mecanismos de regulación tales como:

•     El temor a la sanción legal: admiración por la ley.

•     El temor a la culpa: autogratificación moral.

•     El temor al rechazo social: reconocimiento.

Con relación a esto último, cuando una sociedad rechaza los homicidios, muy posiblemente se disminuirán. El rechazo social hacia aquellas personas que cometieron delitos, es una pieza clave para mejorar la seguridad. Sin embargo, también es necesario trabajar sobre los factores de riesgo (armas de fuego, alcohol, violencia, entre otros).

Las autoridades están para proteger la vida de todos, incluyendo la de los delincuentes. En ocasiones no podemos atacar de lleno la causa, pero sí el factor de riesgo. Mockus sostiene que una de sus principales consignas para transformar el comportamiento de los ciudadanos fue: “la vida es sagrada”.

En este sentido, le dieron suma importancia a proteger la vida humana. Para ello, llevaron a cabo varias acciones que, hasta hoy en día, conforman una de las razones principales de la transformación de esta ciudad:

Uso del cinturón de seguridad: Se convidaba a los conductores a preservar su propia vida.

Diciembre zanahorio (sano)”: Se cambió la hora límite de expendio de licor de 4:00 am a 1:00 am. También se prohibió la venta y uso de artefactos pirotécnicos.

Tarjetas de censura: Los ciudadanos comenzaron a aceptar ser corregidos por  “mimos” y por  otros  individuos,  al incurrir  en algún  comportamiento indebido mientras conducían (irrespeto del cruce peatonal, por ejemplo).

Caballeros de la cebra”: Este programa se logró con la colaboración de aquellos taxistas ejemplares. Estos cumplían con las normas de saludar, trasladar sin problema y ser cordial con el cliente. El objetivo de este programa era recuperar la confianza perdida, entre el taxista y el cliente, debido a los crímenes cometidos en este sector durante el pasado.

Vacuna contra la violencia”:  Consistía  en  un  rito  asistido por  un psiquiatra o un psicólogo donde los afectados por la violencia rememoraban la agresión sufrida y se descargaban mediante palabras o acciones físicas con un muñeco que tenía dibujados los rasgos del agresor.

Los ideólogos de la “Teoría de las ventanas rotas” proponen que:

•     La policía debe impedir el desorden callejero para prevenir el delito; ahí donde tal desorden reina le corresponde recuperarlo.

•     Para hacerlo, debe regresar al patrullaje a pie; pues es solo a pie y no en carros patrulleros que debe recuperar el control de las calles.

•     La Policía debe recuperar su viejo rol de guardián del orden callejero y colocar en segundo plano su responsabilidad en el combate al delito y su papel auxiliar de la administración de justicia.

El político  venezolano, Roberto  Smith, afirma  que  prefiere  “un buen servicio privado a buen precio, que una burocracia inoperante”, y es que en algunos países las fuerzas públicas de seguridad funcionan de forma paralela, sin ningún tipo de colaboración entre las partes.  Smith agrega que es necesario implementar una agenda integral para lograr la paz, es decir, una “Agenda de paz” donde el sector legislativo se ocupe seriamente del tema de la criminalidad y la delincuencia, del desarme general de la población, de impulsar una policía y unos jueces honestos y de reestructurar  las cárceles privadas.

Como ejemplo de una “Agenda de paz”, Smith propone:

•     Policía: ¿reforma o nueva?

•     Sistema judicial, fiscales y jueces : ¿reforma o nueva?

•     Designación de autoridades: ¿elección o designación?

•     ¿Desarme o no?

•     Penas: ¿más fuertes o más débiles?

•     Cárceles: ¿reforma o nuevas?

•     Narcotráfico y la guerrilla: ¿represión o negociación?

•     Denuncia: ¿seguridad para denunciantes?

•     Información, comunicación y tecnologías para la paz

•     Escuelas y cultura de paz

•     Espacios públicos para la paz: “Barrio seguro”

•     Inclusión de las víctimas y sectores de riesgo

•     Intervención y control delincuencial

Se deben focalizar esfuerzos y, al momento de intervenir la ciudad, esto debe hacerse de forma integral para luego medir el impacto y los correctivos necesarios. El involucramiento efectivo de los gobiernos locales en la gestión de la seguridad, ha sido identificado como una condición necesaria para el éxito de las políticas integrales que combinen adecuadamente instrumentos de intervención de carácter preventivo con estrategias de control, tanto disuasivo como reactivo.

Las experiencias exitosas  a nivel mundial han demostrado que resulta más beneficioso que se formulen y se lleven a cabo proyectos de convivencia y seguridad ciudadana, con la participación y el acercamiento entre las autoridades, la empresa privada y la propia comunidad.

La metodología del PNUD define a la política de seguridad ciudadana como “el conjunto  de intervenciones públicas llevadas a cabo por diferentes actores estatales y sociales, abocados al abordaje y resolución de aquellos riesgos y conflictos violetos y/o delictivos que lesionen los derechos y libertades de las personas, mediante la prevención, control y represión de los mismos”.

Una política pública eficaz, requiere estudiar y analizar las problemáticas que  se dan en una determinada  jurisdicción, relacionadas a la violencia, los conflictos y delitos, entre otros; para luego formular y llevar a cabo metas a mediano y largo plazo. La metodología del PNUD ha definido siete categorías de intervención, en función del problema que se desea resolver:

Herramientas para:

•     La construcción de capacidades para el diseño de políticas locales de seguridad y convivencia. Fortalecimiento del esquema institucional encargado de la gestión de estos temas y dotar a las autoridades locales de información sobre violencia y delincuencia.

•     Autorregulación  ciudadana.  Incremento  del conocimiento  de  las normas.

      •     Reducir los factores de riesgo que conllevan a actos de violencia. Reducir el consumo de alcohol, desarme, etc.

•    Mejoramiento  de  contextos  urbanos.  Recuperación  del  espacio público, renovación urbana  y rescate de centros y actividades de animación urbana.

•    Prevención del abuso y violencia intrafamiliar. Atención a menores de edad y educación a los jóvenes, madres embarazadas y adultos de la tercera edad.

•     Facilitar  el  acceso  ciudadano  a  la  justicia  y  promoción  de  los mecanismos  de  solución  pacífica de  conflictos.  Establecimiento de  jueces de paz, comisarías de familia, centros  de mediación y conciliación, y casas de justicia.

•     Fortalecimiento de la policía. Mejoramiento tecnológico de la actividad policial, de la capacidad operacional y programas para fortalecer la relación entre la policía y la comunidad.

Según el político venezolano, Roberto Smith, una  política pública de seguridad  ciudadana  debe  comprender  el rol  esencial de  las percepciones, motivaciones y deseos de la gente. Agrega que este tipo de iniciativas de seguridad y convivencia ciudadana deben formularse contra:

– Policías corruptos.

Se propone: nuevos policías eficientes y honestos.

 

– Crímenes no procesado

Se propone: un sistema eficaz de justicia.

 

– Jueces y fiscales corruptos.

Se propone: nuevos jueces y fiscales honestos y eficaces.

 

– Guerrilleros, narcotraficantes y paramilitares.

Se propone: la instauración de un “proceso de paz”

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