Los venezolanos sufren cotidianamente las masacres, la inseguridad y el secuestro. "Carlos Sequera Yépez"

   

          La Cámara de Economía Venezolana Israelí -CEVI- es una institución de la sociedad civil venezolana que forma parte del crecimiento, de la diversificación del país.

            Hace mucho tiempo, la economía venezolana compartía el concepto de la Comunidad Económica de los Países de América Latina (CEPAL). Dentro de esa economía cerrada, el empresariado establecido se reunía anualmente en Fedecámaras, que era la institución más importante, y elegía a las autoridades que saldrían a defender sus intereses y los del país.

            Sin duda, las estructuras tanto sociales como económicas han cambiado, debido a la globalización. Pero antes de ese proceso, Venezuela había empezado a abrirse al desarrollo económico y a la inversión extranjera. Las cámaras binacionales han venido ocupando un sitio importante y trascendental en la transformación, el crecimiento y el desarrollo económico del país. Por esa razón fueron incorporadas a Fedecámaras a través de la Comisión de Cámaras Binacionales. Han tomado fuerza y hecho posible actividades como el foro “El secuestro y la toma de rehenes: ¿una nueva realidad venezolana?”.

         Dentro de este contexto, la Cámara de Economía Venezolana Israelí –CEVI- se inserta plenamente en el desarrollo y en los planteamientos fundamentales sobre la transformación del país. Igualmente promueve las relaciones económicas, sociales y culturales entre Israel y Venezuela. Dos países que tienen mucho que darse. Dos países que se encuentran históricamente por una serie de razones. Dos países que, desde la creación del Estado de Israel, en 1948, mantienen excelentes relaciones diplomáticas, económicas y culturales. Entre otras cosas, Israel tiene el sentido trascendental de tener a Jerusalén, la capital del monoteísmo mundial.

           Al estudiar cómo se podía intensificar tales relaciones, la directiva de la Cámara decidió realizar una serie de seminarios en materias en las que Israel tiene mucho que aportar a la realidad venezolana. Por tal razón, fueron hechos tres foros durante el año 2000. Los dos primeros dedicados a las áreas ambiental y educativa, y el tercero sobre el secuestro y la toma de rehenes, que abarca lógicamente todo el concepto de seguridad que Israel, por razones históricas y obvias, tiene extraordinariamente avanzado.

            Este seminario se realizó en un momento importantísimo para Venezuela. Una de las características esenciales de Venezuela es su apertura al mundo. Es una nación donde no existen discriminaciones de razas ni sociales. Es un país igualitario desde las bases hasta las más altas posiciones políticas y económicas. Es un país abierto, donde no se persigue a las personas por sus ideas religiosas. Es un país donde todos los pueblos se encuentran y trabajan conjuntamente. Es un país donde jamás se ha manifestado un leve signo de segregación. Esas son características esenciales de esta Venezuela que posee, además, una unidad lingüística y cultural que muchos países desearían tener.

            Y dentro de esa característica ha estado un país que desde la Guerra Federal, según los historiadores, ha vivido en paz y en tranquilidad.

            Ese proceso está empezando a destruirse y a resquebrajarse. Hoy, muchos de los problemas que se reflejan en la prensa, que se ven en la realidad y que sufren los venezolanos cotidianamente son las masacres, la inseguridad y el secuestro. Esto último apenas está comenzando, en tanto que una serie de naciones, como Colombia, son afectadas en forma tremenda.

         Cuando se planteó en la Cámara el nombre y el tema del seminario hubo varios puntos de vista. Se propuso centrarlo en la seguridad. Pero los expertos sugirieron dedicar el evento al tema en específico, pues el secuestro está empezando en Venezuela y qué mejor momento para establecer las normas, los procedimientos y la organización para evitarlo. Porque en Venezuela, afortunadamente, no existen los problemas del terrorismo político, como sucede con la ETA en España.

          Entonces, la Cámara de Economía Venezolana Israelí -CEVI- escogió el tema del secuestro y la toma de rehenes, como una manera de cooperar, colaborar y buscar soluciones a tiempo a un problema que se avecina.

            El seminario forma parte de lo que en Fedecámaras se denomina “la nacionalización de la política”. En otras palabras: la relación entre la sociedad civil y el país político, entre la sociedad civil y el Gobierno Nacional. Dicho concepto es muy importante, pues constituye una manera de decirle al Gobierno, al país, que la sociedad civil organizada, a través de uno sus miembros (la CEVI) demuestra que sí existe interés cuando se hacen planteamientos serios en la solución de los problemas más importantes, y dos de ellos son el secuestro y la toma de rehenes.

            Dentro del contexto de cooperación se inscribe el seminario organizado por la Cámara de Economía Venezolana Israelí –CEVI- y realizado el 8 de noviembre del 2000.

           Finalmente, es necesario ratificar el optimismo y la fe en el futuro de Venezuela. Fe en el futuro nacional, en la voluntad de construir un gran país, dentro de una vida democrática, pluralista, amplia, que produzca el bienestar y la seguridad a todos sus ciudadanos.

         Los problemas ameritan soluciones y, con toda seguridad, en la sociedad civil y en la sociedad política existe una innumerable cantidad de venezolanos e instituciones que pueden enfrentar con éxito problemas tan grandes como el secuestro y la toma de rehenes.

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