El miedo a ser policia pone a México en apuros

Los gobernantes reconocen que tienen un problema serio: cada vez que lanzan una convocatoria en busca de nuevos policías en los estados y municipios nadie acude a ocuparlas y de los pocos que asisten, solo unos cuantos pasan las pruebas de confianza.
Las razones del desinterés son muchas pero principalmente son los niveles de inseguridad que se han incrementado, dejando a los policías en la primera línea de fuego, mal pagados) y con la presión corruptora e intimidatoria del crimen.
El Consejo Nacional de Seguridad documentó que en 2017 murieron de manera violenta más de 500 policias. 181 ejecutados; 83 en enfrentamiento, 78 en accidente vehicular, 67 en emboscada, 37 al tratar de impedir robos, 29 por secuestro, 19 en caídas y accidentes diversos, 16 se suicidaron, 12 al atender a una llamada de emergencia y ocho por causas desconocidas.
En uno de los casos más sanguinarios de los últimos meses murió Salomón Santos Grijalva, policía municipal tras un ataque contra el edificio de la alcaldía por parte de hombres armados, presuntamente de  la organización que está al servicio del Cártel de Sinaloa, que controla el contrabando de droga.
Esto pone en una posición desfavorable el ejercicio de esta función, y a los ciudadanos mexicanos en una posición desfavorable frente a la delincuencia y el crimen organizado.