La nueva Inquisición (5 al 12 de diciembre 2003)

Habíamos dejado pasarunas semanas antes de sentar posición en torno a la decisión anunciada por lacorporación Microsoft en cuanto a la desactivación o cierre de sus salas de chateo en Europa, Medio Oriente, AméricaLatina y Asia porque supuestamente estaban siendo utilizadas para facilitar lacaptación de niños con fines sexuales.

Creemos que estamedida no es adecuada ni efectiva en cuanto al fin propuesto.  Por el contrario -y si en este espacio cabeuna consideración de orden político- demuestra que el gigante de laprogramación regentado por Bill Gates es capaz de conculcar el derecho de unamayoría a comunicarse libre y oportunamente en aras de la supuesta protección aun segmento de la población.

No es adecuada, porquesi bien es cierto que las salas de conversación electrónica pueden serutilizadas como herramienta para la pederastia, al clausurarlas las autoridadespierden la posibilidad de colectar evidencias sobre la ejecución de estosdelitos.  Más conveniente hubiese sidoimplantar mecanismos de registro más rigurosos, que obligaran al usuario porejemplo a suministrar sus números de tarjeta de crédito o de alguna otraidentificación con la condición de que podía ser revisada y cotejada ante la másmínima sospecha.

No es efectiva, porqueun pederasta no dejará de desplegar sus bajos instintos por el solo hecho deque Microsoft desactive este servicio. Simplemente buscará otro servicio similar. Internet es el medio demedios. Su esencia es democrática pues cada vez con mayor facilidad permite amás personas acceder a informaciones de todo tipo.  Esto comporta riesgos muy altos, pero tambiénun beneficio enorme para la humanidad en términos de crecimiento educativo.

La decisión deMicrosoft evidencia un retroceso moral antes que un legítimo interés porsustraer a la infancia de los peligros que la acechan en la red.  En la Inquisición quemaban los libros que eranconsiderados como conductos de ideas pecaminosas, nocivas para el vulgo.  Contra ese espíritu surgió la voz del poetaJohn Milton, y en su Areopagítica nosenseñó para siempre la necesidad de conocer tanto lo bueno como lo malo, lobello y lo feo, pues no existe otro mecanismo para aprender las cosasesenciales de la vida.

Microsoft prendió lahoguera, pasó la cuchilla y dejó a la gran mayoría de sus usuarios sin laposibilidad de contar con un medio de comunicación.  En esta ola de puritanismo vacuo que recorreal mundo luego de los ataques del 11 de septiembre, con qué facilidad se aceptóuna decisión a todas luces antidemocrática.  Incluso en regímenes de libertades sólidos como el español el secretariode Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de Información aplaudió lamedida por considerarla fruto de la “autorregulación”.  En otros términos, un funcionario que sesupone debería promover las comunicaciones y consolidar la “sociedad deinformación” se muestra proclive a todo lo contrario.  Las cosas están al revés.

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