Banco Riggs "ayudó" a Pinochet

El banco estadounidense Riggs permitió al ex dictador chileno Augusto Pinochet ocultar varios millones de dólares a partir de 1994, entre ellos 1,6 millones transferidos desde Londres tras su detención en 1998, reveló un informe presentado ayer en el Senado de Estados Unidos.
“En 1998, cuando Pinochet quedó detenido en Londres y una Corte ordenó que se congelaran sus cuentas bancarias, Riggs lo ayudó tranquilamente a transferir dinero de Londres a Estados Unidos”, denunció el senador Carl Levin, al presentar el documento elaborado por la minoría demócrata del subcomité de Investigaciones.
“No es necesario precisar que el banco no alertó a la policía o a la justicia sobre estas cuentas”, agregó el legislador de Michigan, en una audiencia en la que participó el presidente de la entidad bancaria, Lawrence Hebert, quien no negó las acusaciones.
El senador, que presentó a Pinochet como un “conocido responsable militar acusado de estar relacionado con escuadrones de la muerte, corrupción, venta de armas y narcotráfico”, reveló que altos responsables del banco tomaron la iniciativa en 1994 de viajar a Chile para ofrecerle la apertura de una cuenta.
“Pinochet dijo que sí”, explicó.
“El banco abrió una cuenta para él personalmente y lo ayudó a establecer en las Bahamas dos sociedades offshore llamadas Ashburton y Althorp”, explicó el senador.
“Luego abrió más cuentas a nombre de dichas sociedades aquí y en el Reino Unido”, precisó.
“En total, Pinochet depositó con el tiempo entre cuatro y ocho millones de dólares en sus cuentas en Riggs”, explicó Levin.
Además, en el perfil del cliente elaborado en 1998, el banco calculó el patrimonio de Pinochet entre 50 y 100 millones de dólares, con ingresos anuales de 100.000 dólares.
Según el informe, el banco autorizó una transferencia de cerca de 1,6 millones de dólares a Pinochet en marzo de 1999, cuando se encontraba bajo arresto en Londres, por orden del juez español Baltasar Garzón, que pedía su extradición para juzgarlo por crímenes contra la humanidad.
El dinero pasó así de una cuenta al nombre de Althorp en Riggs Londres “a una nueva cuenta en Estados Unidos, evadiendo la orden judicial de congelar las cuentas”, de Pinochet, señaló el documento.
Cuando un diario británico reveló en 2000 que el ex dictador, que regresó a Chile en marzo de ese año, tenía más de un millón de dólares en Riggs, el banco “modificó el nombre del dueño de la cuenta”, y lo dejó a nombre de “A.P.
Ugarte”, detalló Levin.
“Durante ocho años, los responsables de Riggs no averiguaron la fuente de esa riqueza y tampoco revelaron la existencia de dichas cuentas” a la Oficina estadounidense de Control de Divisas, lamentó el presidente del subcomité, el senador republicano Norm Coleman.
“No podemos permitir que nuestro sistema financiero sea mal utilizado por dictadores corruptos, terroristas u otro tipo de criminales”, aseguró Levin, y culpó a la entidad financiera de no haber cumplido sus obligaciones de luchar contra el lavado de dinero.
Al ser interrogado por los miembros del subcomité, Hebert sólo negó que su banco “haya sido acusado de lavado de dinero” y se comprometió a cooperar con la justicia de su país.
Investigarán en Chile
El presidente de Chile, Ricardo Lagos, afirmó que no se puede dejar pasar desapercibida la denuncia.
“Si el resultado de la investigación del Senado de Estados Unidos establece ese nivel de cuenta con seguridad y quién es el propietario, probablemente se va a establecer algún tipo de comisión con el propósito de investigar aquello dentro de la estructura del Estado de Chile”, señaló.
El mandatario precisó que “primero hay que establecer el carácter de esas cuentas y si realmente tienen esas magnitudes”.
“Me parece muy difícil que el tema pase desapercibido en Chile, sea desde el punto de vista de las comisiones del parlamento chileno u otro tipo de instancia”, agregó.
Preguntado si existe algún compromiso para no investigar situaciones del pasado que involucran a Pinochet, Lagos respondió que “es un tema más complejo porque esas cuentas son de hoy”.
Por su parte, Marco Antonio Pinochet, hijo del ex dictador, admitió ayer que en 1999 se habló de un supuesto depósito de su padre en el exterior. “En marzo de 1999 se publicó una fotocopia indecente de ese supuesto depósito en el Riggs, pero son puras mentiras”, aseveró.
Recordó que el juez Garzón fue a ver esas cuentas en Las Bahamas y “nada era efectivo”.
“Lo que más me molesta es que se informa profusamente de estas supuestas cuentas de mi padre, y cuando se comprueba que no existen, que todo es falso, nada se dice”, afirmó.
Movimientos dudosos
WASHINGTON/AFP
El banco estadounidense Riggs también aceptó depósitos en efectivo de tres millones de dólares de Guinea Ecuatorial y pagó una multa de 25 millones de dólares por sus relaciones con Arabia Saudita.
Principal institución bancaria de la embajada de Arabia Saudita en Washington desde hace dos décadas, Riggs pagó en mayo la mayor multa impuesta a una institución bancaria en el contexto de la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo.
La oficina de control de divisas había señalado entonces un número de problemas en las cuentas bancarias ligadas a gobiernos extranjeros, entre ellos el de Arabia Saudita.
El presidente del Subcomité de Investigación del Senado estadounidense, Norm Coleman, recordó en la audiencia de ayer que “algunas cuentas de Riggs estaban en manos de funcionarios sauditas”.
“Dinero utilizado desde ciertas cuentas podrían haber beneficiado a dos de los autores de los atentados del 11 de septiembre”, explicó el senador.
Al presentar el informe del subcomité, el senador Carl Levin explicó que se produjeron depósitos en efectivo de hasta tres millones de dólares provenientes Guinea Ecuatorial.
“El ejemplo de Riggs nos demostró que todavía queda mucho por hacer”, explicó.
“Los atentados del 11 de septiembre nos enseñaron que el lavado de dinero es peligroso para este país y no podemos permitir que nuestro sistema financiero sea mal utilizado por dictadores corruptos, terroristas u otro tipo de criminales”, afirmó.

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