El Centro de Monitoreo Público como cerebro

 

En este módulo se analizan las experiencias de usos que han tenido los centros de monitoreo público como el cerebro principal para el buen funcionamiento del proyecto, así como herramientas para la generación y el mantenimiento de zonas de seguridad.

Fueron escogidas tres modalidades: En la primera, todos los procesos recaen totalmente en el sector privado. Se trata del Centro Comercial Sambil, ubicado en la ciudad de Caracas. En la segunda modalidad, la gestión corresponde a un organismo del Estado, aunque utilizando tecnologías desarrolladas, provistas e integradas por el sector privado. En este caso es el Instituto de Policía del Estado Aragua. Finalmente, se analiza un modelo mixto, en el que una instancia de gobierno municipal (en este caso el de Medellín, Colombia) crea una empresa destinada especialmente al manejo de los asuntos relativos a la seguridad ciudadana.

Todas las evaluaciones fueron hechas sobre la base de la data aportada voluntariamente por las propias instancias. En algunos casos se trata de estadísticas. En el caso del “Sistema de televigilancia ciudadana para Maracay”, las respectivas autoridades refirieron numerosos casos en los que el sistema de vigilancia aportó valiosa información para detectar a tiempo situaciones fuera de lo común.

Una de las ventajas de la mayoría de los programas de gestión de los centros de monitoreo público es que los eventos vigilados y considerados relevantes por el sistema son grabados y pueden ser archivados en memorias de respaldo, para futuros análisis o experticias. Simultáneamente se generan las estadísticas que permiten evaluar la actuación de las partes que actúan en el sistema, y aplicar en tiempo real los correctivos que sean necesarios.

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