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Podemos iniciar señalando que con relación al concepto propiamente dicho de seguridad ciudadana, no existe una definición exacta de la misma, por ello la normatividad y la doctrina no es uniforme en su conceptualización. Algunos señalan que el concepto de Seguridad Ciudadana está estrechamente ligado a otros afines y contiene de por sí una alta carga ideológica y política. El concepto de seguridad ciudadana diseñado como bien jurídicamente protegido y que engloba a varios derechos de las personas tomadas en conjunto, se ha ido perfilando en base a que hoy en día la convivencia pacífica en una sociedad se encuentra amenazada por la existencia de tensiones y conflictos que generan conductas violentas y que han surgido por diferentes causas. Entre las que podemos señalar a dos de ellas que son complementarias, una es la crisis económica que afecta a la mayor parte de los países del mundo y la crisis de valores, que han generado pobreza, marginalidad, desempleo, drogadicción, alcoholismo, corrupción, pérdida de identidad, perdida de confianza en el otro, etc. Pero también podemos señalar que la vida colectiva de los seres humanos, en cualquiera de sus modos de expresión, necesita de un orden. La finalidad de este orden consiste en hacer posible que cada uno de los integrantes de la comunidad pueda alcanzar la mayor realización posible en su condición de persona, mediante la promoción de un ambiente de vida caracterizado por la armonía, la paz y la vivencia cotidiana de la seguridad, abriéndose paso así a la expresión de toda la potencialidad que contiene la libertad humana, en su creatividad material o espiritual, lo que da origen a la felicidad.
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Con los servicios informales de seguridad que actualmente se dan en la ciudad de Lima y el país en general, lo que se está logrando es caer en el fenómeno de la falsa sensación de seguridad, al creer que estamos resguardados, cuando en la mayoría de los casos es todo lo contrario. La mayoría de las veces, los mal llamados "guachimanes" no pertenecen a ninguna empresa de vigilancia registrada, por lo regular carecen de una preparación y un entrenamiento adecuado, para actuar con propiedad durante una crisis de seguridad. Sin duda, ante el avance delictivo, la mayoría de vecinos se ve en la necesidad de contar con la mayor cantidad de sistemas, equipos y servicios de seguridad privada posible, pero que a su vez no cuesten mucho dinero. Cualquier bien o servicio que vamos a adquirir, debemos pensar que su calidad dependerá de su precio, y lo barato (y más cuando hablamos de seguridad) a la final sale caro. Actualmente, son muy pocos los bolsillos que podrían pagarle a un vigilante privado para que les cuide su casa con exclusividad. Lo aconsejable es que, por cada cuadra, los vecinos contraten por lo menos dos vigilantes de una empresa formal y se comparta el gasto de forma proporcional. Volviendo al tema de los vigilantes informales que "cuidan" cuadras, algunos de ellos han sabido ganarse la confianza de la misma gente de la cuadra, e incluso realizan compras en la bodega del barrio, ayudan en tareas domésticas, etc. Por lo general, tienen como únicas armas un silbato y una vara, trabajan turnos de 12 horas, seis días a la semana, como promedio ganan 600 soles al mes, y por eso es que trabajan solo algunos meses.
Cuando se van, se llevan una valiosa información de la cuadra. Leer completo » |
Definitivamente la violencia y la delincuencia son algunas de las principales preocupaciones de los ciudadanos. Si embargo, ¿cuáles son los factores para que exista cada vez más violencia y delincuencia? Mientras no tengamos un servicio de inteligencia adecuado que nos permita detectar a tiempo los justos reclamos y descontentos populares, así como un equipo de negociadores que impidan esas violentas respuestas. Mientras no pongamos mano firme y dura frente a violentistas que solo quieren fracturar el sistema, los conflictos sociales seguirán. Un tema aparte es el fenómeno de los terroristas que trabajan para el narcotráfico, ya estando focalizados hace tiempo se debió darles una batalla abierta. En delincuencia, mientras tengamos factores como la exclusión social, una violencia familiar que crece cada año, una desesperanza en nuestra juventud, que no puede acceder a estudios, trabajos, deportes así como a una sana recreación, mientras aumente el consumo de alcohol y drogas, el sub empleo y el desempleo, la falta de principios y valores, la corrupción e inmoralidad así como la impunidad de malos funcionarios públicos, la miseria, etc, mientras no trabajemos esos factores, será imposible bajar los índices de violencia y delitos. ¿Si los propios custodios del orden son victimas de los delincuentes, que le podría esperar al ciudadano común? Los ciudadanos no podemos permanecer ajenos ante la inacción o la falta de una adecuada respuesta del Estado, estamos ante una anomia social, un preocupante desborde patológico. Lo cierto es que no podemos ser indiferentes ante una realidad que nos podría poner como protagonistas en cualquier momento, ya que la próxima victima podría ser Usted, y no solo porque sea Usted la victima elegida, solo basta estar en el lugar y momento equivocado. No es gratuito el sentir ciudadano frente a este tema.
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