¿Caos aéreo?

Hasta hoy en día ha sido la peor tragedia en la historia de la aviación brasileña. El Airbus A-320, perteneciente a la aerolínea TAM, partió desde Puerto Alegre con destino al aeropuerto Congonhas, en Brasil, provocando la muerte de al menos 186 pasajeros y catorce personas más que se encontraban en un almacén adyacente, al momento en que intentó aterrizar. Sin embargo, ¿este accidente pudo haberse evitado? Saquen ustedes su propia conclusión.
El aeropuerto de Sao Paulo es uno de los más concurridos de ese país, despachando hasta 630 despegues y aterrizajes diarios. Sin embargo, su pista de aterrizaje es algo peligrosa. El día antes del trágico accidente, una aeronave más pequeña y con tan sólo 21 pasajeros, perteneciente a la aerolínea Pantanal, tuvo suerte al poder aterrizar bajo la lluvia en la misma pista, de forma “milagrosa” y con algunas dificultades. Minutos antes se le había informado al capitán que el pavimento se encontraba mojado y resbaladizo.
Sindicatos, funcionarios y pilotos del aeropuerto se han quejado, en numerosas ocasiones, de las precarias condiciones de la pista ya que, a pesar de haber estado cerrada durante 45 días por “supuestas” labores de mantenimiento y mejora, los trabajos no fueron culminados con éxito. Existen fallas estructurales y hace falta un sistema de drenaje, para evitar que se acumule el agua de lluvia.
Pero, ¿qué opina el Primer Mandatario de esta nación? Durante casi diez meses, Luiz Inácio Lula da Silva estuvo dando “ultimátum” a varios de sus funcionarios para que se encargaran de resolver este problema, pero hicieron caso omiso de la situación y la tragedia llegó.
Luego de quitar de sus cargos al Ministro de la Defensa, Waldir Pires, y a otros funcionarios de alto rango pertenecientes a la cúpula aeronáutica, Lula reconoció el error y anunció medidas drásticas: “Todo nuestro sistema aéreo está pasando por dificultades. La aeroestación necesita tener medidas de seguridad más severas porque está rodeada por San Pablo.
Congonhas servirá a puntos regionales y no de conexión”, explicó. El presidente brasileño aseguró la construcción de un nuevo aeropuerto en San Pablo y agregó que, de ahora en adelante, habrá menos vuelos y se disminuirá el peso de los aviones.
Por su parte, la aerolínea TAM también se pronunció. A través de un comunicado, defendió a su personal y aseguró que la aeronave se encontraba en “perfectas condiciones”. El vicepresidente, Alberto Fajerman, afirmó que “ambos pilotos eran comandantes muy competentes con más de diez mil horas de vuelo en su historial. Eran muy experimentados. No había un copiloto en entrenamiento, al contrario de lo que la prensa llegó a señalar”.
Sin embargo, ahora el rastro de una tragedia que quizás pudo ser evitada, es vivido por las decenas de familiares de las víctimas quienes, por unos cuantos minutos, trancaron la avenida que se encuentra al frente del aeropuerto Congonhas y se tendieron en el piso de manos tomadas. No sólo rezan por sus seres queridos, sino también piden una solución “urgente” para que el “caos aéreo” que sufre Brasil sea resuelto lo más pronto posible.

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